TOTANA. Markel Irizar fue uno de los cuatro corredores que formaron ayer la escapada buena de la jornada, pero al final no pudo luchar por la victoria de etapa, que fue a parar a manos de Markel Irizar. El corredor guipuzcoano del conjunto RadioShack lamentó que unos calambres en el tramo final de la jornada le impidieran conquistar un triunfo por el que trabajó durante muchísimos kilómetros. "He tenido calambres al final de la etapa y por eso no he podido disputarla como me hubiera gustado. En la salida no tenía la intención de meterme en la escapada pero me vi con fuerzas y decidí unirme a Pablo Lastras. Cuando vimos que teníamos ventaja hablamos para llegar a un acuerdo, la idea era mantener la fuga hasta el final y que cada uno jugara luego sus bazas. A falta de cinco kilómetros para meta tuve problemas en los gemelos y no pude hacer nada. De todas formas he terminado contento y espero que esta Vuelta ayude al equipo a olvidar el mal papel en el Tour de Francia. Me alegro también de la victoria de Pablo Lastras porque es un buen amigo", destacó que Irizar, que espera gozar de alguna otra oportunidad de lucimiento personal en las próximas jornadas de la Vuelta.