bilbao. No respira en paz el Geox, el megalómano equipo del calzado italiano con pulmones, desde que en noviembre la UCI le denegara la licencia Pro Tour pese a invertir un dineral -dos millones de euros cobra el ruso, 1,2 el abulense- en amarrar a Denis Menchov y Carlos Sastre -once podios en las tres grandes, cuatro victorias: un Tour, un Giro y dos Vueltas-. Desde entonces, un palo tremendo porque supone que el equipo tendrá que confiar en las invitaciones de los organizadores para correr las mejores carreras, anda enmarañado el ambiente en las tripas de la estructura multinacional -es Suiza, italiana y española-. Y no debería. La plantilla tiene el pedigrí suficiente para no temer el veto de ninguna carrera. ¿Por qué el terremoto? En 2009, el Fuji-Servetto corrió las carreras que organizan RCS -entre ellas el Giro- y Unipublic -la Vuelta- tras denunciar en el TAS su exclusión.
Quizás haya algo de ese mar de fondo en las noticias que afirman desde Italia que Mario Moretti Polegato, patrón de Geox, habría ofrecido a Mauro Gianetti comprarle la sociedad desde la que se gestiona el equipo, ahora de su propiedad. La oferta ya estaría sobre la mesa y el nuevo gestor del equipo pasaría a ser Álvaro Crespi, manager junto al difunto Aldo Sassi del Mapei de finales de los 90. Crespi es el hombre que Giorgio Squinzi habría recomendado a Moretti, y tendría el respaldo tanto de Geox como de TMC, el segundo patrocinador del equipo. El plazo para el acuerdo lo sitúan en dos semanas y si no se llegase a alcanzar, la empresa de calzado, cuya intención es hacer un equipo italiano con manager italiano, estaría dispuesta incluso a retirar su patrocinio -ocho millones de euros anuales- aún perdiendo el aval depositado en la UCI con el que se podrían pagar tres mensualidades de las cuarenta personas vinculadas actualmente al equipo.
Entre ellas están Denis Menchov y Carlos Sastre. Al ruso le sitúan en la órbita del RadioShack, el equipo de Armstrong y Bruyneel que el miércoles había anunciado la intención de ampliar su plantilla. El abulense no estaría pensando en dejar el equipo y como cuando la UCI les denegó la licencia Pro Tour, ha mostrado su convicción en el proyecto. De hecho, tiene comprados los billetes de avión para acudir a la concentración y presentación que el Geox-TMC tiene prevista a partir del próximo 8 de enero en Alicante.
"Hay contratos firmados" Desde Italia respondió también ayer Gianetti, que por la mañana habló con el administrador delegado de Geox, Diego Bolzonello. "Me ha dicho que no hay ningún problema y que no sabe nada. Incluso me ha pedido que no me preocupe. Yo le he sugerido que si es así lo mejor es comunicarlo y que digan algo", dijo el exciclista suizo. "Espero que Geox tome una decisión cuanto antes porque esto no es bueno para nadie, pero, de todas maneras, hay unos contratos firmados y claros con mi sociedad y depositados en la UCI y no tengo duda de que los respetarán. Pienso que no es su intención romperlos. En ningún momento nadie se ha dirigido a mí para la venta de mi sociedad", explicó Gianetti, quien reconoce que quedarse fuera del Pro Tour sí molestó a Geox.