derio. En el ciclismo, hoy, no se corre, se espera. Se espera a que después de acabada, se acabe la temporada y se disuelva esa aleación tan dañina de sinsentido e incertidumbre, de miedo y de sospecha; se espera, Contador, por ejemplo, desespera, a que la indefinición se decida y tome cuerpo, "o es o no es", que dice Samuel Sánchez, a que abdique la ambigüedad y gobierne la cordura, ahora en el exilio; esperan los equipos a saber qué son, si de Primera o de Segunda, Pro Tour, Continental o lo que sea, tan hasta el límite, con tan poco criterio -los que otorgan los méritos deportivos son incomprensibles- que ayer, 22 de noviembre, gastadas las vacaciones, Euskaltel-Euskadi desempolvaba la temporada 2011 con el tradicional acto de presentación en Derio con un problema de identidad acuciante. "No sabemos qué somos; hay que esperar", decía Igor González de Galdeano. Así empezó la temporada Euskaltel: esperando.

Dejó de hacerlo por la tarde, justo antes de las 19.00, cuando la UCI hizo oficial la relación de equipos agraciados con el privilegio de pertenecer a la primera división del ciclismo, al Pro Tour, que da acceso directo a las mejores carreras del nuevo calendario World Tour en el que conviven las pruebas Pro Tour y las que pertenecen a los organizadores de las tres grandes, Tour, Giro y Vuelta.

Fue una liberación para Miguel Madariaga, presidente de la Fundación Euskadi, optimista por la mañana, pero convencido de que no pasarían el corte de los quince primeros y tendrían que esperar, aún más, así está montado el ciclismo, a saber si accedía a una de las tres últimas plazas. No tuvo que hacerlo. Euskaltel-Euskadi será Pro Tour hasta 2012, lo que, principalmente, evita que el equipo vasco tenga que lidiar con una situación incómoda, pues dependería siempre de las arbitrarias invitaciones para avanzar en la temporada, y, a su vez, le permite mantener su jerarquía en la decimoctava campaña de existencia, desde 1994, "y desde que se creó en 2005, siempre en el Pro Tour, entre la élite".

como bajar a segunda "Es un premio y una liberación porque nos aleja de la incógnita que, quieras o no, todos teníamos", suspiró por la tarde Igor González de Galdeano, manager de Euskaltel-Euskadi, quien simplificó lo que suponía mantenerse en el Pro Tour durante al menos dos años más imaginando lo contrario, el desastre. "No conseguirlo hubiese sido perder la línea, quedarse fuera del lugar que estábamos ocupando todos estos años, desde siempre". Fuera de la élite. De la mejor liga. De Primera, al infierno de Segunda. "De ocurrir lo contrario, hubiera sido como si el Athletic bajase a Segunda". Quizás un paralelismo extremo -"no creas, aquí nos jugamos lo nuestros"-, pero esclarecedor.

"Con 18 años, somos el equipo más antiguo del Pro Tour, el más viejo de los mejores", continuó Madariaga antes de conocer que la pirámide de la Fundación Euskadi no se tambaleaba. Es cierto. Sólo se le acerca el Rabobank, equipo con el que comparte filosofía y estructura. "Sólo que ellos no tienen en la base algo como el Naturgas Energía", dijo el lemoiztarra ensalzando el trabajo de cantera, para lo que dio un dato revelador: de los 23 ciclistas -Ion Izagirre, Mikel Landa y Pierre Cazaux son las tres novedades- que componen la nueva plantilla, doce han corrido en el Orbea continental, el paso previo a vestir el maillot de Euskaltel-Euskadi. "Es un trabajo oscuro que no se ve pero que está ahí". Madariaga es uno de los artífices. "También los ciclistas". Sobre todo.

Más tranquilo La que se disipó por la tarde, ser o no ser Pro Tour, era la única nube que oscurecía el amanecer de la temporada de Euskaltel-Euskadi, otras veces tenso o sobrio, maniatado por la ausencia de resultados o la necesidad de convencer a los patrocinadores de que mantengan su lealtad y no despeguen su sello del maillot naranja. Nada de eso ahoga ahora al equipo vasco. "Es un inicio mucho más tranquilo porque ha sido una temporada dulce y el patrocinio está asegurado", concedió José Antonio Ardanza, lehendakari y presidente de Euskaltel, crítico y exigente en anteriores comparecencias y adulador ayer. Alentó a Igor Antón, "a la tercera va la vencida, ya verás"; aplaudió a Samuel Sánchez, "de nota en el Tour, cuarto pero casi tercero, ¿cuántos días estuviste en el podio?"; y halagó a Igor González de Galdeano, a quien atribuyó gran parte del éxito en su primera temporada como manager y responsable del equipo.

La de 2011 será la sexta temporada del gasteiztarra en Euskaltel, la segunda que comienza al frente. "Contamos con un bloque idéntico al que nos ha hecho ganarnos el respeto de todo el mundo". Por las 17 victorias, récord absoluto en la historia del conjunto vasco, "y porque hemos demostrado capacidad de trabajo". Ése sigue siendo el objetivo. Mantener la imagen de equipo, de bloque sólido capaz de arropar a un líder en el Tour -Samuel- o en la Vuelta -Antón, que también correrá el Giro-. "Esa es la actitud que nos ha dado la licencia Pro Tour. La UCI no decide a la ligera".

De la primera división del ciclismo mundial se han quedado fuera el Cofidis francés y el Geox de Gianetti y Josean Fernández Matxín. Este último cuenta con Menchov y Sastre, suficiente aval para lograr las invitaciones de las mejores carreras, entre ellas Tour, Giro y Vuelta.