bilbao. Ion Pardo (Lukin, 22 años) disputa en la actualidad su cuarto año en aficionados. Sus mayores éxitos han llegado en el Seguros Bilbao, desde que Artetxe descubriera que aquel imponente chaval que destacaba por su fuerza para el llano tenía un número alto de fibras musculares de rápida reacción. Ion, sin saberlo, pertenecía a esa raza de corredores que en los últimos metros revientan las bicicletas a golpe de vatios. Desde entonces, su nuevo hábitat son las llegadas masivas.

Pasa por un buen momento de forma cuando están encima los Campeonatos Estatales. ¿Se ve con opciones?

De momento estoy demostrando que estoy bien de forma y porqué no. Es un recorrido rompepiernas, muy duro, pero cuando estoy fino, como ahora, me defiendo y paso bien la montaña. Si consigo llegar al sprint, puedo tener mis posibilidades de hacer algo bonito.

Este año ha ganado ya en el Campeonato de Nafarroa de contrarreloj, en Villasana de Mena y en Burgos. ¿Con cual de ellas se queda?

De las tres me quedaría igual con la de Villasana de Mena. Es el tercer año consecutivo que consigo ganar allí y es algo bonito poder repetir. Además, uno de los patrocinadores del equipo es de esa localidad.

La temporada que viene realizando está siendo buena, pero quizás le quede la espina clavada de la Vuelta a Navarra.

Pues sí. La verdad es que no llegué tan en forma como el año pasado. Iba un poco justito y además no tuve demasiada suerte. Acabé con un poco de resquemor, pero no fue demasiado grave, porque a partir de ese momento fui encontrándome cada vez mejor.

¿Qué espera obtener en la segunda parte de la temporada?

En ese sentido el objetivo es el de siempre: ganar el mayor número de carreras para que el día de mañana reciba una llamada para pasar a profesionales.

¿Se ve preparado para dar el salto?

Llevo ya cuatro años aprendiendo, rindiendo bien y haciendo méritos suficientes para pasar. Creo que si no paso el año que viene, me voy a dar por vencido. Si al final no lo consigo no pasa nada, pero creo que puedo valer para ser profesional.

Ya en juveniles ganaba por fuerza, pero no fue hasta hace dos años cuando descubrió que era un sprinter. ¿Cómo sucedió?

En juveniles nunca me metía al sprint, si ganaba era por fuerza. Cuando fiché por Seguros Bilbao me hicieron unas pruebas donde vieron que tenía unas fibras rápidas. Entonces Artetxe me dijo: "tu tienes que ser sprinter". Al principio me daba bastante miedo meterme en el sprint, y el primer año lo hice poco a poco. En el segundo año, en cambio, Artetxe me obligó a meterme, y al final me ha demostrado que lo puedo hacer bien.

¿En qué ha mejorado Ion Pardo estos dos años?

Poco a poco he quitado el miedo a meterme en el sprint, pero sin perderle el respeto. También he mejorado mucho en la colocación, y he aprendido a medir mejor las distancias y no acelerarme tanto.