Paz Padilla fue la invitada este miércoles en El Hormiguero y la verdad es que no pasó desapercibida. Más allá de las notables cifras de audiencia que habitualmente consigue el veterano programa nocturno de Antena 3, la cómica/presentadora/actriz/coach gaditana siempre da bastante de sí con la espontaneidad que la caracteriza y con las polémicas que arrastra al realizar, por ejemplo, declaraciones en contra de las vacunas, especialmente durante la pandemia de covid.

Confesión impactante

Además de acudir a presentar su nuevo libro, titulado Alzar el duelo, en el que habla sobre cómo ha sobrellevado las muertes de su marido y de su hermano, Padilla sorprendió al público y a los espectadores al desvelar los abusos sexuales que sufrió a los 14 años (algo que ni siquiera se lo llegó a contar a su madre), una confesión que la llevó a romperse en directo.

Ya superado ese duro testimonio y antes de que terminara el programa, el presentador, Pablo Motos le cedió por un momento el protagonismo para ver si entregaba a una persona al azar mediante una llamada teléfonica la tarjeta del programa, que en este caso acumulaba 12.000 euros. Y la andaluza procedió a cumplir la misión.

Llamada fallida que se vuelve viral

Sonaron los tonos y se escuchó la voz de un hombre. “¿Diga?”, respondió (o preguntó). “Hola, buenas noches. Soy Paz Padilla”, comenzó presentándose la invitada, intentando retener al hombre antes de poder formularle la pregunta clave (“¿Sabe usted que es lo que quiero?”) y que él respondiera “La tarjeta de El Hormiguero” y así se llevara el dinero. Pero el hombre, que está claro que no es espectador fiel del programa, pensó que se trataba de una broma y si era así no estaba dispuesto a perder el tiempo. “Sí, claro, y mi madre es puta”, respondió con enorme contundencia justo antes de colgar la llamada.

El revuelo en el plató fue notorio, con las hormigas alteradas y con Padilla tapándose la boca con las manos y poniéndose de pie. “¡Uy, lo que ha dicho! ¡Ay, cuando te oigas mañana!”, afirmaba la cómica, que no pudo dar los 12.000 euros. Obviamente, el momento fue rápidamente compartido en las redes sociales y se volvió viral, algo que será más doloroso todavía para ese hombre que se quedó sin dinero por no creer que lo estaba llamando Paz Padilla, y que tendrá que ver cómo su frase resuena por todas las redes y los grupos de WhatsApp, lo que le recordará cómo perdió ese dinero.