Gala de los XIV Premios al Comercio, organizada por BilbaoDendak

La cita fue un homenaje a los comercios 'Favoritos de Bilbao', lema de la presente edición y en ella se repartieron 20 premios

17.11.2021 | 06:45

CUESTA dar con la descripción exacta: ¿qué es el comercio, una ciencia enfocada hacia el progreso o una de las bellas artes? Bien pudiéramos buscar el quid de esta cuestión en las calles de Bilbao, tierra de marineros y comerciantes. La aventura de una gran ciudad como esta se escribe sobre los renglones del comercio. Primero en apenas tres calles, ligadas al entonces alcázar y después iglesia de San Antón, y hoy en todas y cada una de las que dan forma, pasión y vida a la ciudad.

Hubo, en la historia que vengo a contarles, una estrella blanca que lucía ayer en el Palacio Euskalduna como estandarte de la XIV edición de la gala de los Premios al Comercio de Bilbao, organizada desde sus orígenes por BilbaoDendak, la plataforma que hoy gobierna Rafael Gardeazabal. Se diría que es el faro que guía al jurado y a los comercios que se mantienen en pie contra viento y marea. La gala, presentada por el actor Sergio Arrospide, vestido por la firma Dock, ganadora de uno de los galardones en 2018, estuvo cargada con la electricidad de la emoción. Le dieron luz (que no es poco dar, tal y como andan hoy las facturas...) el Gobierno vasco, representado por el viceconsejero de Turismo, Comercio y Consumo, Jesús García de Cos; el Ayuntamieto de Bilbao, cuya comitiva encabezó el alcalde, Juan Mari Aburto; DEIA, representado por el director general de Editorial Iparraguirre, Javier Andrés; el director del periódico, Iñaki González, y el director de Desarrollo, Kike Hermosilla; Kutxabank, con Xabier Solaetxe, Inés Monguilot y Ana Churruca entre máquinas; El Corte Inglés, con Carmelo Lezana como embajador, y Euskaltel, con David del Campo al aparato.

Todos ellos estuvieron presentes en una gala cargada de intriga, como una película del viejo Alfred. Antes de llegar al desenlace, fue el propio Rafa Gardeazabal quien aprovechó la ocasiónpara reivindicar la labor de tantos y tantos comercios, locales de restauración y establecimientos, castigador por las zarpas de la bestia pandemia. "Seguiremos al pie del cañón", dijo, para sentenciar que "el comercio de Bilbao constituye una de las imágenes características de la ciudad (...) y un sector económico clave".

Había de antemano 21 nominados (tres por cada una de las seis categoría y otros tantos en la añadida) con un hermoso reto por delante, ser nombrados favoritos de Bilbao. Suyos fueron los mayores nervios de la tarde noche hasta que se supo que el galardón Tradición con futuro fue para papelería Goya, con Alejandro Prieto y los suyos (Susana, Gonzalo y Álvaro Prieto, por detallar...), a la cabeza; HemenGo Shopping Bilbao, premio de compromiso con el entorno, para la tienda de surf, snoeboard y skate llamada Styrling; el comercio mejor conectado, la tienda Princess Courts, de la calle Dos de mayo; el premio Hemengo Jan, para Le Bigott, tras 30 años en torno a la gastronomía; el Mejor concepto de hostelería para Odolostre, el restaurante donde Igor Agirre adora al cerdo por encima de todos los manajares; y el impuslo al euskera para SKFK, allá en la calle Víctor del Casco Viejo. Este año, como les dije, se suma como novedad la de Nuevo Comercio, destinada a conocer y visibilizar el emprendimiento en el sector. El laurel fue para Libiertd Avenue, un local valiente que acaba de abrirse en la calle Cortes.

El premio del público fue para Supersonido (¡menudo alegrón se llevaron Sergio Rubio e Iban Muñoz!) y como redondeo, diremos que hubo premios a los comercios más emblemátios de los 12 barrios de la villa. Ostadar kirolak, de Basurto, con Alex Otaolea y Asier Petralanda al frente; Ruiz Moda, de BilbaoCentro, la farmacia Villasante, de Bilbao La Vieja; Decoracion Julio Arsitín, de Deusto; la tintorería Lavaclin, del distrito 2; Eztiki golosina, de San Ignacio, Elorrieta e Ibarrekolanda; la librería Irune, de Otxarkoaga; lotería Santi Calderón, de Rekalde; la librería Garza, de Santutxu; el bar 5th Avenida, de Txurdinaga, y la joyería Garaizabal, de Zorrotza.

Ya ven, cuánto empuje y cuánta variedad. Testigos de las entregas fueron las cerca de cuatrocientas personas que se acercaron al Palacio Euskalduna. Allí se dieron cita el director general de Bilbao Ekintza, Javier Garcinuño; el presidente del Athletic, Aitor Elizegi, Jon Andoni Zarate, Olatz Elguea, Itziar Villamandos, Ane San Juan, Itxaso Ruiz, Iratxe Ruiz y Miren Onaindia, Jon Aristin, María Loizaga, Isabel Sánchez Robles, Koldo Santiago, emisario de Enkartur; ediles como Xabier Ochandiano, Amaia Arregi, Alfonso Gil, Koldo Narbaiza,Yolanda Díaz, Carmen Muñoz o Gabriel Rodrigo entre otros; Olga Zuleta, Mari Paz Irastorza; el subdelegado del Gobierno, Vicente Reyes, y un buen número más de asistentes.

Todo eran reeencuentros y saludos. Allí se dieron cita Ramón Urizar, María José Arenaza, de Igurco-IMQ, Arantza Matías, Ana Molina; Iker Urkidi y Jujo Ortiz, de Bilbao Historiko, Begoña Castaño, Miguel Ángel Guante, Txaro Roldán, Julia Diéguez, Xabier Undabarrena, Manu Sánchez; el gerente de Bilbao Centro, Jorge Aio; Mirian Oca, Gorka Díaz ; el presidente de Bilbao Centro, Adolfo Lorente; Olga Zulueta, Laura Elorduy, Diego Zuazo, Belén González, Mónica Zuazo, David Zuazo, Mila Ugarte, Iñaki Zurinaga, Jon Ituarte, Virigina Ponsa, Juanjo Pons, Virgina Giménez, Helena Areilza, AitziberJauregi, Pedro Campo, Montxu Martínez, Julián Gómez y un buen número de hombres y mujeres que tienen fe en el comercio; hombres y mujeres que van a seguir esa estrella allá donde les guíe. Con fuerza e ilusión.

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