El callejón de las botxerías

El fruto de las raíces que no se pierden

06.02.2020 | 06:21
La Tomatera de Honor saliente, Patricia Rodríguez; María Jesús Larrondo, Arantza Muro y Julio Aristín.

NO ha perdido sus raíces, por mucho que hace más de tres décadas que vive en París, la ciudad de la luz, ese ingrediente de la naturaleza tan necesario para la crianza de los carnosos tomates. La actriz catalana Laura del Sol se formó en la danza desde muy joven en Deusto, donde aún mantiene parte de su familia, de sus raíces. Desde que en 1983, de la mano del cineasta Carlos Saura, triunfase con la aclamada Carmen su proyección fue mayúscula. Ha trabajado con grandes como Fernando Fernán Gómez, Jaime Chávarri, Imanol Uribe o los oscarizados Stephen Frears y Giuseppe Tornatore. París es su ciudad desde que se casó con el director y productor francés Antoine Perset pero no olvida Deusto, su cuna artística.

Deusto tampoco flaquea en su memoria. No en vano, la asociación de comercios, hostelería y servicios Deusto Bizirik que preside Julia Diéguez ha tenido a bien conceder a la actriz internacional la distinción del XII Premio Tomatera de Honor, galardón que Laura recogió ayer en la Escuela de Teatro y Artes Escénica Artebi que dirige Amaia Gómez en la tomatera calle Jon Arrospide. Lo hizo en una ceremonia dirigida por Amaia Fernández de Santos y a la que acudió una procesión de nombres propios, encabezada por el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y la viceconsejera Isabel Muela.

Lo dicho, la llamada de la tierra hizo su efecto. A la cita se sumaron la actriz Loli Astoreka, antecesoras en el cargo como Patricia González y Goizalde Núñez; Mayda Zabala, que fue compañera de viaje del actor Alex Angulo, y María Jesús Larrondo, que también acompañó a Koldo Agirre; Alfonso Gil, Vicente Reyes, Gonzalo Olabarria, Itziar Urtasun, Xabier Ochandiano, Gabriel Rodrigo, Ekain Rico, Alfredo García, Yolanda Díez, Iñigo Pombo y una sucesión de nombres propios considerable.

¡vamos a la escuela! Como si una voz anónima hubiese gritado un "¡vamos a la escuela!", Artebi fue poblándose de asistentes. A la cita se sumaron Javier Garcinuño, director de Bilbao Ekintza; Rafa Gardeazabal, presidente de Bilbao Dendak; Cristina Motta, Ignacio Aguirre, gerente de Deusto Bizirik; Begoña Murgialday, Eguzki Zubia, Iñaki Arce, Jujo Ortiz, Iker Urkidi, María Asís Fernández, Ander Garai, Aran-tza Muro, Julio Aristín, María Diéguez, Rosa Salgado, Belén Zurbano, Fernando Miravalles, Txiki Carrocera, Montxu Martínez, Luis Rodríguez, vicepresidente de Cecobi; Juanjo Lacanda, Jorge Herrera, María Eugenia Salaverri, Nati Ortiz de Zarate, Javier Rebollo, María Martín, Ana Molina, Cristina Oñate, Naia Egaña, Arturo Trueba, Igone Ossorio y así hasta abarrotar el espacio reservado en la escuela de teatro para la representación de la entrega del reconocimiento. Laura, emocionada, recibió el cariño de la tierra que le vio crecer y desarrollarse. En las palabras de gratitud le temblaba la emoción.