Enkarterri

Cercanía desde Güeñes

"No estamos tan lejos”. La reivindicación de todo el valle encartado se mezcló ayer con el cariño demostrado por una repleta kultur etxea de Sodupe hacia los quince premiados con los XII Laboral Kutxa DEIA Hemendik Sariak

09.02.2020 | 17:59
Foto de familia

"No estamos tan lejos”. La reivindicación de todo el valle encartado se mezcló con el cariño de los asistentes

Los quince premiados ayer en los XII Laboral Kutxa DEIA Hemendik Sariak encarnan la mayor riqueza de una comarca que se esfuerza al unísono por caminar a las cumbres en sus respectivos campos, sorteando también los momentos de incertidumbre. Pero saca fuerzas para dejar ver la Enkarterri más real y cercana. En lo geográfico, sí, y también en lo social, que anoche cosechó el aplauso de los congregados en la kultur etxea de Sodupe.

Así lo reconoció el alcalde de Güeñes, Imanol Zuluaga. "Vuestra dedicación, trabajo y afición hacen que la sociedad sea un lugar mejor", resaltó el anfitrión de la velada presentada por Nagore Orella, antes de que el director de DEIA, Iñaki González, completara la bienvenida, con el compromiso de que "siempre tendréis sitio en Hemendik, porque Enkarterri no es la periferia de nada y sí el corazón de muchas cosas".

La cada vez más extendida esperanza de vida nos permite disfrutar de la sabiduría y el cariño de los mayores con medios para una atención adecuada desde la proximidad, a la que se enfoca la empresa Etxedom de Alonsotegi. El mismo espíritu de emprendizaje que movió a Jorge Gómez Balenziaga a poner en marcha Alboan Servicios Turísticos desde Balmaseda. "¡Si Enkarterri lo tenemos aquí mismo! La supuesta lejanía no es excusa para no acercarse a conocernos", reivindicó. A la abacería El Arka de Noé, de Lanestosa, le precede una trayectoria que se remonta a los bisabuelos de Francisco Izquierdo.

Artzentales Kultur Elkartea vino a ocupar el vacío de colectivos culturales que percibieron durante la entrega de unos pasados Hemendik Sariak. Su objetivo de dinamizar la localidad "se ha cumplido con creces", celebró José López Luperena. El próximo año la asociación En-tzutekoa de Zalla cumplirá dos décadas de concienciación por el empoderamiento de la mujer. Talleres, teatro o rastrillos solidarios centran su agenda.

Cuando se instaló en Turtzioz hace 51 años para asumir su plaza de profesora, Rosa Martín desconocía por completo dónde se encontraba aquella tierra. "Mi hermana fue a la delegación a preguntar si el pueblo tenía playa... Fijaos. Y la respondieron que yo no necesitaba playa para dar clases", rememoró ante las carcajadas del público. Presente en muchos eventos de Güeñes, la coral Mendi Ona de Sodupe no podía faltar, aunque, en este caso, para recoger su galardón. De la tradición coral que pide el relevo generacional "que de momento no existe y es una pena porque tenemos que enganchar a la juventud a esta pequeña sociedad familiar que formamos", según la directora, Idoia Terreros, a la del pasabolo, donde Sopuerta se ha ceñido la corona en los últimos campeonatos, con una chica entre sus componentes. Por su parte, el Club Deportivo de Gordexola certificó un ascenso inédito a Preferente en mayo. Por primera vez cuentan con una mujer en la presidencia: Agurtzane Gallarraga. Y el Club Deportivo de Karrantza unificó la práctica del fútbol hace cincuenta años al fundir en una sola entidad los equipos del valle. Barrios por los que pedalea el ciclista de Galdames Xabier Murias, que el domingo arrancó la temporada con una victoria en categoría sub'23 y el tercer puesto absoluto. 120 jugadores distribuidos en diez equipos conforman la familia del Club de Baloncesto Bidegintza de Zalla, que conmemora cuarenta años en las canchas jalonados de éxitos.

El Bizkaia Saria recayó en el centro San Viator de Sopuerta por su compromiso educativo a lo largo de seis décadas. El colegio Osotu de Güeñes ha abierto las suyas este curso escolar. El Hemendik Saria concedido al zallarra Pablo Olmos por su labor en visibilizar la esclerosis lateral amiotrófica que padece conmovió al auditorio de la kultur etxea de Sodupe. Ausente por motivos de salud, fue Unai Llantada, su compañero en una expedición al pico más alto de la Antártida que Pablo apoyó desde Zalla, quien transmitió su agradecimiento y la promesa de "seguir volcándonos en recaudar fondos para la investigación y dar a conocer la enfermedad desde la asociación Dar Dar". Lo hizo en presencia de su mujer, Conchi Gil; su hija, Sheila Olmos; Aritza Antolínez, Agustín Basarrate, Carlos Puente, Juan Antonio Andrade, Kike Hermosilla, Iñigo Aspiunza, Idoia Gutiérrez y Joana Pérez, entre otros asistentes a una gala celebrada aquí al lado.

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