La asociación Alén de Sopuerta insta a recuperar el túnel de Herreros

El grupo cultural pide abrir esta vía entre Castro y Sopuerta y poner en valor la Mina Catalina

24.03.2021 | 00:43
Los hornos de calcinación precisan de una restauración urgente, según la agrupación de Sopuerta.

"Un helador 15 de enero de 1966 entraba en la estación emitiendo un pitido" que anticipaba su final. En la asociación Alén de Sopuerta leen esta crónica del último viaje del ferrocarril de mercancías y pasajeros entre Traslaviña (Artzentales) y Castro Urdiales deseando que no suponga el final definitivo para al menos 1,6 de los 22 kilómetros del total del trayecto: los que corresponden al túnel de Herreros, ubicado de Las Muñecas. La agrupación cultural lleva años solicitando la recuperación de este trazado que conectaría vías verdes de Cantabria y Bizkaia a través de los términos municipales de Castro Urdiales y Sopuerta. Ahora redobla su lucha comunicándose con el Ayuntamiento, Enkarterrialde, la Diputación, Juntas Generales y el Gobierno vasco para que también se ponga en valor el patrimonio natural e industrial de la Mina Catalina y sus hornos de calcinación.

La vía, activa hasta 1966, consta de 1,6 kilómetros. Foto: DEIA

El 29 de junio de 1899 el ferrocarril Castro-Traslaviña inauguró sus viajes para el transporte de mineral y desde septiembre de 1900 comenzaron a utilizarlo los pasajeros, sobre todo familias y comerciantes con una inversión de más de ocho millones de pesetas de la época en su construcción. También serviría para desplazamientos de ganado. Las características del terreno obligaron a perforar más de diez túneles. Entre ellos sobresale el de Herreros, "uno de los más largos de vía estrecha del Estado". Cuando declinó la actividad minera, se cerró esta comunicación y, por tanto, también el túnel fue clausurado "y se puso a la venta a un precio muy favorable a los ayuntamientos de Castro y Sopuerta, cada uno la mitad del recorrido". En 2004 la asociación Alén inició su campaña para reabrirlo, de forma complementaria a la propuesta de inventariar como patrimonio público con el proyecto de poner en marcha un centro de interpretación el coto Mina Catalina, que incluye los hornos de calcinación de Sopuerta. Erigidos "uno en 1956 y otro en 1961 para aprovechar el mineral que presentara impurezas, dejaron de funcionar en 1970 y necesitan una restauración".

Estudio
 

Pero "este es el momento idóneo" para dar un paso al frente en la colaboración institucional entre ambas comunidades. La escuela taller de Castro Urdiales "apoyada por el Ayuntamiento, que ya había realizado una prospección, quiere cuantificar lo que implicaría recuperar el túnel mediante un informe encargado a una ingeniería sobre su estado constructivo". Los resultados se darán a conocer a los organismos oficiales para analizar la viabilidad de las obras. Alén, por su parte, se ha reunido con el Consistorio de Sopuerta y Enkarterrialde. El túnel es "recto con pendientes en ambas bocas y zonas inundadas" y un derrumbe que no impide el paso por su interior.