Karrantza se une para salvar la iglesia de Soscaño

La asociación Gure Griña y vecinos de la zona trabajan en su rehabilitación

02.10.2020 | 01:05
El templo permaneció varios años cerrado por problemas estructurales.

Una de las 16 parroquias de Karrantza atesora profundos vínculos con la historia del valle. Soscaño constituía el punto de encuentro vecinal, donde se custodiaban los archivos de la municipalidad hasta su traslado a Concha, la sede del actual Ayuntamiento. Su valor simbólico y arquitectónico ha movido a vecinos del entorno y la asociación cultural Gure Griña, que recupera patrimonio local, a poner freno al deterioro del templo diseñado por Manuel María Smith y erigido en la primera mitad del siglo XX sobre el lugar que habían ocupado dos anteriores. Además de rehabilitarlo, están tramitando su declaración como Bien de Interés Monumental por parte del Gobierno vasco.

El progreso de las obras se traduce en su reapertura al culto después de años de cierre por las grietas y peligro de desprendimiento contra los que sigue luchando un equipo de especialistas en distintas disciplinas. Entre ellos está el profesor de Antropología, Arqueología y Prehistoria de la Universidad de Deusto, José Antonio Fernández Lombera, natural de Karrantza y colaborador de Gure Griña. En Soscaño "desde el comienzo se celebraron reuniones que han dado lugar a lo que hoy es el valle". No solo eso, sino que "también se guardaban en un arca" documentos que, por desgracia, "se perdieron en el incendio del edificio consistorial durante las guerras carlistas" después del cambio de ubicación.

Las características del terreno, "con once metros de arcilla antes de tocar la roca madre" se convirtieron en un quebradero de cabeza para el que hallaron una solución avalada por el Obispado de Bilbao: inyectar resinas a tres o cuatro metros bajo la cota inferior de la cimentación. Una vez consolidado el edificio, están actuando sobre grietas, humedades y fisuras interiores y exteriores, se procederá a pintar, reparar la cubierta del pórtico de entrada, acometer trabajos de carpintería y electricidad y restaurar las vidrieras. También "estamos intentando desviar las aguas de escorrentía" para evitar filtraciones en el subsuelo, que tienen parte de culpa de los problemas.

Donaciones
 

Todo ello entraña un coste. Se ha estimado un presupuesto de 300.000 euros, que se está sufragando con aportaciones del Obispado e ingresos provenientes de rifas, misas y loterías, entre otras iniciativas, como la subasta de leña que se ha organizado mañana a las 13.00 horas en Soscaño. Además, quienes deseen contribuir a título particular pueden hacerlo en las cuentas de Kutxabank (ES54 2095 0033 2091 1994 9604) y Laboral Kutxa, (ES07 3035 0420 1442 0100 3987).