En Barakaldo

Detectan larvas de mejillón cebra en el embalse de Gorostiza

Aún no se ha podido confirmar la presencia del espécimen adulto debido al alto nivel del agua

23.06.2020 | 13:57
Tres mejillones cebra.

La agencia vasca del agua URA ha detectado en el embalse de Gorostiza, en Barakaldo, la presencia de larvas de mejillón cebra, una especie que en la vertiente cantábrica solo se conocía su presencia en la cuenca del río Deba y en zonas de la cuenca del Ibaizabal.

URA ha señalado en un comunicado que ha detectado las larvas durante la campaña de muestreos realizada en junio y ha indicado que aunque en julio de 2014 se detectaron larvas en ese embalse vizcaino, "en las sucesivas campañas" realizadas desde entonces "no se habían vuelto a detectar".

Tampoco se detectó material genético de mejillón cebra en 2017 en una prospección basada en la detección de DNA ambiental que se llevó a cabo en las aguas del embalse, ubicado en la cuenca del río Castaños, aguas abajo del barrio del Regato.

Una vez confirmada la presencia de larvas, se ha procedido al inmediato muestreo de adultos de mejillón cebra, mediante recorridos por las zonas vadeables, por las orillas del embalse, que fue construido por Altos Hornos de Vizcaya y que hoy abastece a ArcelorMittal.

URA ha señalado que "no se ha podido confirmar la presencia de mejillón cebra adulto" debido al "alto nivel del embalse, la fuerte pendiente de las orillas, mayormente arcillosas, y la escasez de sustratos aptos a los que aferrarse".

Sin embargo, ha destacado que "la confirmada presencia de larvas requiere la presencia de ejemplares adultos", por lo que "todo apunta a que, cuando los muestreos se puedan hacer con un menor nivel de llenado del embalse, los resultados de los muestreos de adulto darán positivo muy probablemente".

El 18 de octubre de 2013, durante uno de los muestreos sistemáticos anuales dirigidos a la búsqueda y seguimiento de colonias de mejillón cebra adulto, se observó la presencia de un ejemplar de siluro (Silurus glanis) en la cola del embalse de Gorostiza.

Entonces ya se alertó sobre la posibilidad de que el agua empleada para transportar los alevines de esa especie portara también larvas de mejillón cebra, una especie que se expande principalmente debido a las actividades humanas, como la pesca, la navegación y los trasvases de agua.