Una mirada al aprendizaje de la paz

Berango expone la labor docente del museo del Cinturón de Hierro

07.10.2020 | 01:08
Estudiantes, durante una visita a los restos del Cinturón de Hierro en Berango y Sopela. Foto: C. Zárate

Conocer la guerra para construir la paz. Más allá de su vocación historiográfica, el Museo Memorial del Cinturón de Hierro es ante todo "un lugar para la Memoria que busca homenajear a aquella generación que en su día sufrió una guerra impuesta y defendió los valores que actualmente consideramos nuestros", según señala su director Aitor Miñambres. En este sentido, la pinacoteca berangotarra vio hace unos años la necesidad de "acercar este episodio de la historia vasca a las personas jóvenes en edad escolar", apunta Miñambres. "Si bien concebimos la Guerra Civil como historia reciente, no es menos cierto que esta consideración es algo relativa, ya que estos jóvenes distan cuatro generaciones de la época de los hechos y esa distancia corre el riesgo de convertirse en olvido. Para aquellas personas, nietas de quienes padecieron la guerra, hay un vínculo emocional con sus familiares a los que conocieron y encontraron cercanos. Sin embargo, para la actual generación, los bisabuelos y bisabuelas son en la mayoría de los casos antepasados poco o nada conocidos, siquiera por pequeñas referencias en el ámbito del hogar. Si no se acorta esta lejanía, corremos el riesgo de que los hechos pasen a la historia de manera fría, como tantos otros ocurridos en siglos anteriores, y se conviertan en un fósil extraño a nosotros", justifica.

Sobre este hilo conductor, el Ayuntamiento de Berango y el museo, con el respaldo del Gobierno vasco, impulsaron en 2016 la actividad docente que explica la guerra para inculcar la paz a través del programa Educar para la Paz. Un programa educativo por el que han pasado durante este tiempo casi 3.000 escolares que, además de estudiar este periodo de la historia, han podido conocer de forma complementaria los vestigios del Cinturón de Hierro entre Berango y Sopela.

Ahora, con motivo de las Jornadas Europeas del Patrimonio que organiza la Diputación Foral de Bizkaia, este año bajo el lema Patrimonio y Educación, el Museo Memorial del Cinturón de Hierro de Berango organizado la exposición Conocer la guerra para construir la paz. Así, a lo largo de este mes, de lunes a viernes. de 12.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas, y los sábados y domingos, de 11.00 a 13.00 horas, se puede visitar la muestra en la kultur etxea de Berango, situada junto al museo.

Una exposición que alberga veinte fotografías que describen de forma gráfica cómo ha sido el aprendizaje que han tenido los escolares gracias al programa Educar para la paz. "En los últimos años hemos acercado este episodio de la historia vasca a miles de jóvenes en edad escolar, sin recrear el dolor pero conscientes del mismo, con un propósito: explicar la guerra para inculcar la paz. Esta exposición da fe de ello", destaca Miñambres.

Programa y visita 

Este programa pretende dar a conocer al alumnado de Tercero y Cuarto de la ESO y Primero y Segundo de Bachillerato, los hechos acaecidos durante la Guerra Civil, despertando "su interés por conocer esta parte reciente de la Historia y reflexionando sobre las consecuencias que conllevan las guerras", subraya Miñambres. Para ello, el programa se apoya tanto en el museo como en el espacio del Cinturón de Hierro de Areneburu. La actividad consiste en una visita al museo combinada con un itinerario de la Memoria de dos horas y media de duración. "En el museo, a través de la información existente, documentos y objetos, el alumnado tiene la oportunidad de conocer cómo se construyó el Cinturón de Hierro, los municipios que atravesaba, la resistencia civil, los bombardeos, el papel de la mujer, las batallas que se libraron y la posterior decadencia del patrimonio construido", detalla Miñambres. De este modo, "se investiga y analiza el conflicto bélico desde distintas perspectivas, finalizando la actividad con una reflexión en grupo sobre los hechos, sensaciones y sentimientos experimentados", concluye Miñambres.