Eskuinaldea-Uribe Kosta

El camino al altar que parte de Getxo

Josune y Paula Alegría están al frente de Novelle, una tienda de vestidos de novia artesanales

Decidieron emprender y en doce años han compaginado su trabajo con su papel de madres

08.02.2020 | 21:33
Josune Alegría es la diseñadora y su hermana Paula se encarga de los complementos. Foto: M. Hernández

Marta Hernánd ez

Getxo - "Hemos tenido a chicas que se han quedado embarazadas en el proceso, o que ya estaban embarazadas y vas viendo su evolución? Anécdotas hay miles", asegura Josune Alegría. Estas son algunas de las puntadas de los doce años de Novelle, una tienda de trajes de novia artesanales en Getxo. Josune y su hermana Paula son las manos que dan forma a los deseos de quienes se van a casar. Hace más de una década empezaron este particular camino al altar "como mujeres decididas a emprender", tal y como destacan, y hoy están más que satisfechas. "Hay que lanzarse", animan.

Josune es la creadora de los vestidos y Paula se encarga de las invitaciones, los ramos, los complementos? "Los vestidos los diseña Josune y se hacen para cada mujer", puntualiza Paula, la mayor de las hermanas. "No hay prácticamente diseños iguales. El patrón se empieza para ella y es todo personalizado", añade Josune, que suele tardar unos seis meses en hacer realidad, a golpe de aguja e hilo, ese vestido que cada mujer tiene dibujado en su cabeza. "También buscamos que los tejidos sean diferentes: nos movemos mucho por ferias y vienen aquí muchos representantes? Hemos traído tejidos de Japón, de Israel, de Italia? ¡De todos los sitios! Intentamos dar un aire diferente y que no sea la típica novia de una gran marca. Nuestro objetivo es que salgan contentas y que salgan con su vestido, que realmente sea su vestido. Pero que sean fieles a ellas mismas porque a las que vienen pidiéndonos un vestido de superprincesa les decimos que mejor se vayan a otro sitio, porque allí van a tener mucha más oferta. Aquí no van a encontrar eso. Nosotras también intentamos mantener el estilo de nuestra marca y ser fieles a Novelle. A nosotras", enfatiza Paula. Por todo ello, al final, se acaba creando un vínculo especial con las clientas: "Hay gente con la que conectas un montón y coges cariño", reconoce la diseñadora. Y es que la labor de estas mujeres a veces va más allá de la composición y la creatividad. "Algunas novias han venido días simplemente a charlar, porque necesitan desahogarse", comenta Paula.

Todo empezó cuando las amigas de ambas comenzaron a pedirles cosillas. "Vimos la necesidad en amigas que se iban a casar y no encontraban lo que querían. Las dos estudiamos Bellas Artes, cada una nos fuimos a una rama: yo me fui más al diseño de moda, y me fueron pidiendo que les hiciera vestidos", rebobina la menor de las hermanas. "Nos iban pidiendo cada vez más. A mí me pedían invitaciones de boda hechas a mano, complementos para el pelo, la ropa? Y al final pensamos en ponernos a ello. Así que todo el tema artístico que siempre hemos tenido y nos ha gustado lo transformamos en composiciones, en el uso de los colores?", destaca Paula.

Su mente artística caminaba lejos de los pasos que hay que dar para poner en marcha un negocio. "Hay cosas de economía sobre las que tú no sabes: que si el IVA, que si no sé qué, si ser una sociedad limitada, una comunidad de bienes?", admite entre risas Josune. Y ante el maremágnum de cifras, papeleos, trámites, etc. "tuvimos bastante ayuda de la Diputación, a través de Dema (la agencia foral de empleo y emprendimiento de Bizkaia), porque nos ayudó a hacer el plan de viabilidad", desvela Paula. "Al principio, que te sientes muy perdida, nos vino genial. Y luego, por otro lado, desde Getxolan también nos ayudaron muchísimo. Se agradece un montón porque tú, al final, de lo que sabes es de lo tuyo", considera la mayor de este equipo.

En estos doce años vistiendo de blanco, se han convertido en madres -Paula ya tenía un hijo y tuvo otro-. "Y se puede con todo. Con mucha ayuda, evidentemente. Yo, por ejemplo, tuve que ceder parte de mi baja a mi pareja, porque nació la cría en julio y si no, no daba. Me la traían y tengo la suerte de que podía salir, darle de mamar y volver a entrar. Pero con todo bien organizado se puede conseguir", asegura Josune. Ellas dijeron "Sí quiero" a montar su negocio.