Bilbao pone en valor los elementos del Parque Mirador de Artxanda

Tras ocho meses de obras y 1,4 millones de euros, Artxanda renueva su entorno y accesos

14.10.2020 | 01:11

 Tras ocho meses de obras y 1,47 millones de inversión, que han permitido crear un espacio "más accesible y acogedor", el Ayuntamiento de Bilbao concluyó la renovación del Parque Mirador de Artxanda, su entorno y sus accesos. El alcalde de la villa, Juan Mari Aburto, dijo que "Artxanda es un proyecto estratégico de ciudad y este espacio es una pequeña parte" de ese gran proyecto.

El Parque Mirador de Artxanda es, según consta a las autoridades municipales, un lugar de referencia para los turistas que visitan la villa. Para Muchos el lugar desde donde Gehry ideó lo que sería el Museo Guggenheim, pero además un lugar desde donde divisar toda la ciudad y sus ramificaciones hacia el resto del territorio. Precisamente por la singularidad de este espacio las intervenciones que realizará el Ayuntamiento y que según manifestó el alcalde están programadas dentro de esta legislatura hacen que sea una zona estratégica.

ESCULTURA 'LA HUELLA'

El primer paso ha sido generar un espacio "más amable" y se ha potenciado, con un diseño "integrador", sus elementos singulares como la escultura La huella, la fuente central y el mirador. También se ha diseñado un jardín de referencia, "único en Bilbao", con parterres florales accesibles, y una pérgola vegetada formada por más de sesenta arcos.

El Mirador de Artxanda consta de un paseo perimetral, con vistas a la ladera y a Bilbao, de más de cuatro metros de anchura en todo el recinto. De este paseo salen unos caminos radiales al centro del parque donde se ubica la fuente ornamental. En este lugar se distinguen dos zonas estanciales: la plaza central de la fuente y la plaza de la escultura La huella. Su renovación ha tenido como punto de partida el diseño de un jardín "formal, singular y cuidado", con mobiliario en sintonía con el entorno, un pavimento remodelado y una red de riego automatizada que garantiza el buen mantenimiento de las praderas durante todo el año.

Su ejecución ha respetado al máximo la distribución preexistente para minimizar el impacto sobre el arbolado de la zona.