Misa cada dos horas en un excepcional día de la Amatxu

Suspendida la tradicional romería a Begoña, los cofrades evitarán multitudes

12.08.2020 | 00:15
Compra de rosquillas de anís junto a la basílica.

Los aledaños de la basílica de Begoña nada tendrán que ver el sábado con las tradicionales estampas de otros años durante el 15 de agosto: no habrá txosna, ni venta de rosquillas ni churrería... Solo una caseta para vender lotería. Pero es que tampoco en el interior del templo consagrado a la Amatxu se vivirán las escenas habituales de fieles apelotonados para asistir a misa: como máximo habrá 225 personas y todas con reserva previa. Y es que los daños colaterales causado por el covid-19 también interfieren en la celebración de fiestas de carácter religioso.

Por ejemplo, las eucaristías se celebrarán cada dos horas –en la era precovid se oficiaban cada media hora– para que haya tiempo suficiente de desinfectar todos los espacios de la basílica. Tampoco habrá oficios de madrugada, cuando antes empezaban a las 4.00 horas, sino que se desarrollarán desde las 6.00 hasta las 12.00 horas, cuando tenga lugar la Misa Mayor, oficiada por el obispo de Bilbao, Mario Iceta, a la que acudirá una representación reducida de la corporación municipal presidida por su alcalde, Juan Mari Aburto.

Habrá sesión vespertina, de 16.00 a 20.00 horas, para aquellas personas que no puedan acudir por la mañana. La Cofradía de Begoña se encargará de custodiar el templo a la hora del almuerzo. Otra de las novedades de este año excepcional es que las visitas se realizarán desde el atrio, sin acceder al templo. Tal y como informaron ayer desde la Hermandad de Begoña, se subirá al atrio en fila por la derecha, se rendirá un breve homenaje a la Amatxu y se saldrá por la izquierda.

No será esta la única medida "estricta y razonable" adoptada por la basílica de Begoña para tratar de proteger a los cofrades y a los fieles que puedan acercarse hasta el templo. La Cofradía de Begoña se ha propuesto controlar y evitar en todo momento cualquier aglomeración que pudiera darse en el exterior del recinto religioso.

"Solo si nos cuidamos este año nos volveremos a ver el que viene" subrayó Javier Diago, vicepresidente de la cofradía. Así, por ejemplo, el sábado únicamente habrá una caseta para vender lotería de Navidad –en participaciones de 5 euros–, lo que "facilitará aplicar medidas de seguridad como la organización de filas de fieles y el mantenimiento de distancias recomendadas", apostilló. Además, la caseta estará equipada con mamparas de protección y con las medidas de higiene básicas, al tiempo que los cofrades se encargarán de que las personas que pueda haber en las proximidades mantengan la debida distancia de seguridad social.