El bilbaino Juan Carlos Santamaría, entre los 'influencer top' europeos

01.08.2020 | 00:19
Juan Carlos Santamaría, con una amplia sonrisa.

El tuitero Juan Carlos Santamaría se cuela entre los 25 mayores prescriptores de Europa en tecnología sanitaria

Admite que llegó a Twitter "de rebote". A la hora de establecer los contactos necesarios para el desarrollo de negocios, Juan Carlos Santamaría se situaba más en la vieja escuela: "Conocemos gente, hacemos llamadas, visitas... ¿Para qué necesitamos redes sociales? Al final me he tenido que comer mis propias palabras", bromea. Con apenas 6.000 seguidores, el tuitero bilbaino se ha colado en el ranking de los 25 influencers más importantes en el ámbito de la tecnología sanitaria de Europa realizado por una prestigiosa publicación del Financial Times especializada en emprendedores. "Es muy motivador que el trabajo de estos años tenga su reconocimiento".

Santamaría es director de Comunicación y Desarrollo de Negocio de Inithealth, plataforma desarrollada por Grupo Init para la gestión personalizada de la salud en entornos no hospitalarios, diseñando planes de cuidados o planes de salud colectivos o individualizados. Abrió su cuenta de Twitter en 2016, como una vía más para establecer los contactos imprescindibles en su trabajo. "Por una publicación no vas a facturar, pero es un granito más que te va a ayudar", reconoce. De su primer blog en 2013, pasó a la red del pajarito azul hace apenas cuatro años por lo que, aunque acumula casi una década y más de 22.000 contactos en Linkedin –"el canal habitual de contactos para los que nos dedicamos a hacer negocios entre empresas"–, se considera "nuevo" en Twitter. "Gestionaba la cuenta de Inithealth como community manager pero hasta enero de 2016 no tenía cuenta personal".

Quizá precisamente por eso ha sido el primer sorprendido por su presencia en el ranking de la publicación Sifted. "No me lo esperaba para nada y me he enterado por la propia Twitter. No ha habido ninguna otra comunicación por otros canales ni un correo electrónico o llamada de teléfono. Lo he sabido porque está etiquetado en una publicación de Twitter de esta publicación del Financial Times", explica.

Todavía se pregunta cuáles habrán sido las razones que han llevado a incluirle como el único tuitero del Estado en el listado europeo. "Tengo 6.100 seguidores, no es un número elevado, sobre todo acostumbrados al concepto de influencer de otros sectores, como la moda. Aunque está cambiando, si no tienes 10.000 seguidores, no te consideran ni microinfluencer. Al ser un ámbito sectorial, muy enfocado a lo digital, no hay grandes números. No tengo ni idea de las razones, me gustaría saber los criterios que han tenido en cuenta", confiesa.

"Muy focalizado"
 

Su cuenta se aleja de las que, tradicionalmente, se han ligado a los influencers. "Yo no trabajo para otras marcas; trabajo como embajador de marca del Grupo Init y lo mismo en Health 2.0 Basque", comunidad de la que es cofundador y tiene como objetivo liderar el ecosistema eHealth en Euskadi, dentro del movimiento internacional para promover el emprendimiento y el uso de las nuevas tecnologías en salud. "No tengo ninguna retribución por parte de nadie. Lo que publico lo hago de forma totalmente altruista o por interés comercial por llegar al mercado de cara a ofrecer nuestros servicios, intentando dar respuesta a esos retos que pueden tener las grandes corporaciones con tecnología de salud". De hecho, reconoce que su público objetivo está muy focalizado en personas con interés en la salud digital. "Es algo muy sectorial, no es una cuenta para el público en general".

La pandemia del coronavirus ha puesto sobre la mesa, en su opinión, las ventajas que estas tecnologías de la salud pueden ofrecer a la relación entre médicos y pacientes. "Ha supuesto un cambio de paradigma: la tecnología sanitaria no es ya algo de unos gurús tecnológicos, sino que puede ayudarnos a resolver problemas del día a día de una manera mejor y más barata. Mi madre, por ejemplo, que tiene 86 años, ahora entiende cómo funciona una videoconsulta con un médico porque ha descubierto la videoconferencia con sus nietos".