El cinturón negro que hizo llorar a un maestro de artes marciales: "Mi mayor maestra es mi madre"
Isabel Cabello, a sus 83 años recibe el Cinturón Negro Honorífico de la WKL por toda una vida de apoyo, sacrificio y dedicación a las artes marciales junto a su hijo, Jesús María Platón
No todos los cinturones negros se ganan sobre un tatami, algunos se consiguen viviendo, resistiendo, apoyando y enseñando con el ejemplo. A sus 83 años, Isabel Cabello ha recibido el Cinturón Negro Honorífico de la WKL (World Kickboxing League), un reconocimiento que simboliza toda una vida de entrega, humildad y coraje. Un premio inesperado, emocionante y simbólico que, como define su propio hijo, Jesús María Platón, "es el premio a una vida". La entrega tuvo lugar en Mugendo, en el barrio de Deusto, la escuela de artes marciales y kickboxing ubicada en el barrio bilbaino de Deusto, donde su hijo, Jesús Mari Platon, imparte clases y desarrolla su filosofía marcial bajo la esencia de Meyiro, su propio método y forma de entender este arte.
Isabel es conocida por su humildad, su forma de ver la vida, su disciplina y el coraje que transmite. "Mi mayor maestra es mi madre, siempre lo digo", describe Jesús Mari, emocionado. "Le han concedido el cinturón negro honorífico por todo lo que ha aportado, por su manera de entender la vida y por cómo ha apoyado siempre las artes marciales", añade.
Ella no se esperaba nada de nada y como cualquier otro día acudió a las clases de su hijo. "Cuando llegó al entrenamiento, como tantas otras veces, acudió simplemente a apoyar", comenta Platón, pero lo que realmente encontró fue un homenaje cargado de emociones. "Mi madre siempre viene a apoyarme en todo, en eventos, en clases, en cursos, en campeonatos... Tengo la gran suerte de que siempre ha estado a mi lado", relata su hijo. La emoción fue todavía mayor por la memoria de su padre, fallecido hace más de dos décadas. "Mi aita falleció hace más de veinte años y también me apoyaba muchísimo. Sé que me sigue apoyando desde arriba, pero mi madre lo hace día a día, esté donde esté".
Por eso este reconocimiento emociona tanto, porque más allá de medallas, títulos o campeonatos, hay personas que enseñan sin necesidad de pelear. Personas que convierten su manera de vivir en una lección.
57 años dedicados a las artes marciales
Detrás de este emotivo homenaje también hay una historia de décadas de dedicación al deporte y a la enseñanza. Jesús María Platón, hijo de Isabel Cabello, acumula 57 años practicando artes marciales, una trayectoria que comenzó cuando apenas tenía tres años, edad en la que sus padres lo apuntaron a karate. "Mis padres me apuntaron con tres años a hacer karate y ya competía", recuerda con especial cariño Jesús María. A los 15 años ya impartía clases, y poco después se convirtió en uno de los pioneros del full combat y del kickboxing y su formación incluso lo llevó hasta Tailandia. "Con 18 años me fui a entrenar allí y empecé a profundizar en los deportes de contacto sin olvidar la parte marcial", comenta Jesus María. Ese equilibrio entre combate y filosofía ha marcado toda su carrera. "La gente desde fuera ve golpes y patadas cuando piensa en kickboxing, pero no solo es eso", reconoce. Su escuela en Deusto refleja precisamente esa visión que la gente no ve. Bajo el nombre de Meyiro Deusto, forma a alumnos infantiles y adultos transmitiendo mucho más que técnica.
Las artes marciales como herramienta de prevención
Desde hace años desarrolla cursos y formaciones orientadas a la prevención, la defensa personal y la protección de personas vulnerables. "Yo busco la parte pedagógica, la parte de aprendizaje", afirma. Por eso, además de impartir clases regulares, realiza talleres centrados en el antibullying, la defensa personal y la lucha contra la violencia de género. Para él, la clave está en anticiparse a la violencia antes de que ocurra. "Cuando vas por la calle ya puedes ser el punto de mira de alguien". Ese enfoque preventivo resulta esencial en una sociedad donde el acoso escolar y la violencia machista siguen siendo desafíos urgentes.