Cuenta Naiara Hermana que el sentimiento de pertenencia es el verdadero motor de las fiestas que cada verano llenan de actividad los pueblos y barrios de Bizkaia. Para la creadora de contenido y publicista santurtziarra –cuyos vídeos sobre Metro Bilbao han conquistado las redes sociales–, las jaiak son también una forma de conocer la identidad de cada lugar.

“Hay un sentimiento de pertenencia que probablemente solo entiendes del todo cuando formas parte de ese lugar, pero verlo desde fuera también resulta muy especial”, resume. 

Tras consolidarse como una de las influencers más reconocibles de Bizkaia, Hermana ha cambiado los andenes del suburbano por las txosnas y se ha propuesto recorrer este verano tantas fiestas populares como le sea posible. Cámara en mano, documenta tradiciones, cuadrillas, actividades autogestionadas y pequeñas historias que reflejan cómo cada barrio y cada pueblo vive sus días más señalados del año. 

Los más señalados porque, como ella misma subraya, las fiestas son “el mejor momento del año” para muchas de las personas que no solo las disfrutan, sino que las hacen posibles. En gran medida, las jaiak siguen siendo espacios de autogestión.

“Ves cómo grupos de jóvenes, y también gente más mayor, se vuelcan en organizarlas sin ningún interés económico, porque al final la mayoría de estas iniciativas son sin ánimo de lucro. Dedican tiempo y esfuerzo a dar vida al pueblo o al barrio durante unos días al año”, destaca. 

"Las fiestas son un momento de unión. Cuando llega el verano, vuelves a coincidir con mucha gente y eso también forma parte de lo especial que tienen"

Naiara Hermana - Saldo Barik

No se olvida del trabajo de los consistorios, que también colaboran programando conciertos u otras actividades. Sin embargo, tampoco obvia que muchos de los vecinos se sienten incluso más identificados "con esa parte impulsada por el propio pueblo que con la programación institucional”.

Para Hermana, una de las imágenes más valiosas de las fiestas populares es precisamente esa implicación colectiva. Cuadrillas, asociaciones y colectivos vecinales trabajan durante meses para sacar adelante actividades que, con frecuencia, no cuentan con un gran respaldo económico. Y aun así, se convierten en el principal punto de encuentro de la comunidad. 

Cita como ejemplo las fiestas del barrio de Ibarrekolanda, donde estuvo el pasado sábado. No hacía falta un gran escenario ni una gran producción. Había actividades sencillas —como un karropoteo—y poco más, pero fue suficiente para que este rincón de Bilbao se echara a la calle.

“Lo más bonito fue cómo me acogieron. Me invitaron a un kalimotxo, me enseñaron el barrio y me hicieron sentir una más durante unas horas. Creo que eso es lo que realmente te llevas de estas experiencias”, recuerda. 

Señala que para los más jóvenes estos espacios son también un momento de orgullo. Y de reencuentros. Salir a la calle en esos días significa juntarse con una cuadrilla y con otra; con gente con la que se ha compartido pupitre, con personas con las que, con el tiempo, se ha perdido el contacto. “Al final, las fiestas son ese momento de unión. Cuando llega el verano, vuelves a coincidir con mucha gente y eso también forma parte de lo especial que tienen”, apunta. 

Del metro a las txosnas

El sistema de Metro Bilbao está integrado por tres ramales. Junto a su amiga Clara Martínez, recorrió todas y cada una de sus estaciones hasta agotar el contenido del proyecto. Martínez optó entonces por abandonar una iniciativa que ya no le llenaba —aunque Hermana subraya que mantienen una buena relación— y Saldo se quedó sin Barik. Ahí surgió la pregunta: ¿Cómo seguir alimentando el canal?

“En ese momento, lo primero que se me pasó por la cabeza fue seguir haciendo vídeos con Euskotren o Renfe, porque era lo que la gente también pedía”, explica la creadora de contenido. Sin embargo, con el verano a la vuelta de la esquina, decidió cambiar el foco y centrarse en las fiestas de su entorno.

Su intención, ahora, es recorrer tantas jaiak como le sea posible. “También me interesaba conocer mejor esas fiestas porque forman parte de una identidad muy fuerte en Euskal Herria”, añade.