"Que no haya nadie entre él y nosotras": 25 fans de Alejandro Sanz acampan desde el jueves para el concierto del domingo en el BEC
Dos grupos coordinados de fans del cantante madrileño se turnan en la acera para trabajar, comer y dormir con el objetivo de ver a su ídolo en primera fila
Para el común de los mortales, el domingo por la noche queda todavía muy lejos. Para ellas, el concierto ya ha empezado. Un ejército de 25 seguidoras de Alejandro Sanz, pertenecientes al club de fans Las Marcianas de Sanz, se encuentra apostado a las puertas el BEC desde este jueves. El objetivo es aguantar cerca de 80 horas a la intemperie para asegurarse el mejor sitio frente al escenario este domingo a las 20:30 horas.
Relacionadas
Lejos de ser una acampada improvisada, lo que se vive en la acera es una demostración de logística casi militar. Las fans están organizadas en dos grupos conectados de 14 y 11 personas que se conocen de giras anteriores. "Nos vamos turnando perfectamente", explica Ana Navas, una de las portavoces de la cola. "Unas hacen la noche, luego otras vienen por la mañana a relevar y otras se van a comer. Hoy mismo, una compañera se ha levantado y se ha ido directa a trabajar mientras venían otras a ocupar su lugar. Siempre estamos unas cuantas aquí".
Experiencia sin barreras
Al ser preguntadas por el motivo que las lleva a pasar tres noches al raso, la respuesta es unánime: el gusanillo y la necesidad de vivir la experiencia sin barreras. "Lo hacemos por verle de cerca, por estar con el, pero también por el ambiente que vivimos e las colas", confiesa Ana. Y es que para este grupo de seguidoras, la espera es una suerte de reunión familiar anual. "Aquí somos todas amigas y nos vemos durante todo el año. Es la parte bonita de esto". Además, dejan claro que esta devoción es exclusiva: "Solo lo hacemos por Alejandro Sanz. Otros artistas no merecen que durmamos en la calle".
La estampa de las tiendas y las esterillas en la vía pública levanta pasiones de todo tipo entre los viandantes. "Hay de todo. Hay quien te dice que estás loca y otros que te animan", ríe Ana, quien agradece el apoyo incondicional que reciben tanto de sus familias como de los propios vecinos de la zona. "En mi casa me animan, me dicen que si es lo que me gusta, adelante. Incluso la gente de alrededor nos cuida: nos traen comida y nos traen hielo para pasar el día".
Una mirada, una sonrisa
Cuando las puertas se abran por fin el domingo por la tarde, la adrenalina se disparará y el objetivo estará grabado a fuego en la mente de las 25 campistas. "Queremos que no haya nadie entre nosotros y él. Que la visión sea directa", explican las fans a coro. Saben perfectamente que cada hora en la acera se paga con creces en cuanto empieza el espectáculo: "Él suele interactuar mucho con nosotras desde el escenario". Esa complicidad mutua y la cotizada recompensa de una mirada, una sonrisa o un gesto del madrileño en pleno directo es, al fin y al cabo, el motor que les hace olvidar el cansancio.
Mientras esperan a ver si la organización les sorprende este año con una prueba de sonido o un pase Meet & Greet para conocer al artista en persona, las fansya tienen preparados los obsequios para su ídolo. Según desvelan, existe un protocolo especial para los clubes de fans: "Los regalos se los entregamos antes. En el concierto nos citan y nos dicen una puerta específica donde podemos dejárselos". Hasta que llegue ese momento, la música de Alejandro Sanz seguirá sonando en bucle en una acera que, durante tres días, se ha convertido en el hogar de Las Marcianas de Sanz.