El anillamiento de aves que se realiza de manera periódica en el humedal de Bolue cuenta ahora con su enciclopedia. El Ayuntamiento de Getxo y la sociedad Aranzadi han publicado una monografía especializada que detalla 14 años de esas experiencias y resultados. “Aranzadi ha puesto ciencia a lo que para nosotros es técnica”, ilustró ayer Xabier Buenetxea, quien efectúa los estudios de seguimiento faunístico y medio natural en el municipio. La guía confirma el “alto valor ecológico del humedal y el mantenimiento de una notable diversidad biológica, gracias a la presencia de hábitats bien conservados”, tal y como resumió el concejal de Medio Ambiente, Carlos Sergio. Y todo ello, pese a su reducido tamaño (son unas 12 hectáreas) y la presión urbanística cercana.
En esta publicación son analizados diferentes aspectos sobre la biología y ecología de las aves que han sido pilladas en la Estación de Esfuerzo Constante (EEC) del humedal durante el período 2007-2021. En este tiempo, se anillaron más de 3.000 ejemplares de 51 especies. Las que más se cogieron fueron el carricero común (16,4% de las capturas), el cetia ruiseñor (15,6%) y el petirrojo europeo (13,4%). El martín pescador también fue habitual en estos ejercicios.
El anillamiento científico es un método de estudio de las poblaciones de aves que consiste en individualizar los ejemplares mediante la colocación de una anilla metálica con una inscripción única en su pata, lo cual permite conocer numerosos aspectos de su biología, sin causarles daño alguno. Esta técnica, junto al inventario de aves detectadas contribuye a configurar el paisaje faunístico de Bolue. Los datos de 2022 reflejan 149 especies diferentes de aves observadas en el humedal y valle, desde 2004. De éstas, 44 están incluidas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas (CVEA). Tres de ellas, en peligro de extinción: carricerín común, milano real y avetoro; y trece catalogadas de especial interés.
Reproducción y migración
Otra de las conclusiones extraídas de los anillamientos es que Bolue es un área importante para la reproducción de pequeñas aves palustres, que son escasas en el contexto de la comarca del Gran Bilbao debido a la destrucción histórica de los humedales de este estuario de Bizkaia por causas como la industrialización, por ejemplo. Además, el humedal getxoztarra actúa como punto de paso, descanso y alimentación para aves migratorias. “Son dinámicas particulares típicas de este tipo de hábitats. La comunidad es activa a lo largo del año. Por lo tanto, la conservación del humedal no solo tiene valor en una época”, apuntó el director del Departamento de Ornitología de Aranzadi, Juan Arizaga.
Otro de los aspectos que ensalza la monografía editada (disponible en https://www.aranzadi.eus/munibe-monographs-nature-series-9) es el papel de Bolue en el ámbito de la formación y la educación ambiental. “La mera existencia de la estación de anillamiento actúa como polo de atracción para distintas personas, estudiantes y voluntariado. Además, la organización de jornadas de puertas abiertas a los colegios juega un papel destacado para la educación ambiental y la sensibilización de los niños y niñas, convirtiéndose en los mejores prescriptores del proceso de naturalización de las zonas urbanas que estamos haciendo en Getxo”, aseveró Sergio.