El Museo de Arte e Historia de Durango inaugura mañana ‘Espazioaren hustura - Desocupación espacial’, una exposición que rescata un proyecto ideado por el escultor Jorge Oteiza en 1970 para la localidad y que nunca llegó a materializarse, y que podrá visitarse hasta el 30 de agosto. Más de medio siglo después, aquella propuesta toma forma a partir de documentación original conservada en la Fundación Museo Jorge Oteiza, ofreciendo una mirada reconstruida sobre una de las investigaciones clave del escultor.

La muestra reúne ocho esculturas centradas en la desocupación del espacio, organizadas en torno al cubo y la esfera, trece collages y diverso material inédito, como manuscritos, mecanoscritos y grabaciones de audio. El recorrido se completa con un espacio divulgativo en la planta baja que incluye la proyección de un documental de 70 minutos con una entrevista al artista, además de un audio en el que Oteiza lee la conferencia que preparó para aquella exposición en Durango. 

El comisario, David Pavo, ha explicado durante la presentación que el punto de partida fue la constatación de que aquella exposición nunca se llegó a celebrar. “¿Cómo puede ser? Aquí hay un montón de documentación”, ha señalado, recordando el momento en el que descubrió el material en el archivo del museo Oteiza. Ese hallazgo dio pie a un proceso de investigación que se ha prolongado durante años. “Esta exposición la empezamos hace unos 7 años; en 2019, David me lanzó la propuesta”, ha añadido la directora y coordinadora de la exposición, Garazi Arrizabalaga.

La intención inicial era materializarla en 2020, coincidiendo con el 50 aniversario del proyecto, aunque finalmente no pudo llevarse a cabo entonces y ha sido el 40º aniversario del museo el que ha propiciado su realización. A partir de ese “pequeño tesoro”, en palabras del propio Pavo, el equipo ha trabajado en la reconstrucción de la idea original, respetando la selección de ocho esculturas planteada por Oteiza y adaptándola al espacio actual del museo, un proceso que, según ha reconocido el comisario, implicaba “muchos riesgos”.

Colaboración y actividades paralelas

Desde la Fundación Museo Jorge Oteiza, su subdirector, Juan Pablo Huércanos, ha subrayado el valor de recuperar un proyecto que, pese a quedar “frustrado e incompleto, no perdió su potencial y ha conseguido convocarnos de nuevo, 50 años después”. La institución ha contribuido con el préstamo de una veintena de obras, entre esculturas, collages y trabajos sobre papel, además de la documentación que ha permitido reconstruir el contexto original.

La programación se completa con actividades paralelas: el 13 de mayo se celebrará el taller ‘Pliegues, huecos y grietas’, dirigido por Elena Detalleres, y ese mismo día el propio Pavo ofrecerá la conferencia ‘Jorge Oteiza: Reinvención de la estatua. De una nada que es nada a una Nada que es Todo’. Además, el 19 de mayo Aitor Aurrekoetxea hablará sobre el artista y el grupo Gaur, y el 26 de mayo Miren Vadillo abordará su legado escultórico. También habrá visitas guiadas en euskera y castellano los días 23 de mayo y 3 de junio.

La presidenta del museo, Paule Sánchez, ha definido la apertura como “un proyecto que, tras más de 50 años de espera, finalmente puede ser disfrutado por el público” y ha subrayado su capacidad para reforzar el vínculo entre el arte contemporáneo y la sociedad durangarra.