La Variante Oeste de Ermua encara su cuenta atrás definitiva para convertirse en una realidad sobre el terreno. Con un presupuesto de licitación de 20.777.458 euros, el proyecto de la Fase I-Urtia recibirá este mismo jueves, 7 de mayo, la aprobación final por parte del Consejo de Gobierno de la Diputación Foral de Bizkaia. Este hito administrativo cierra la puerta a la burocracia y abre la de las máquinas, permitiendo que las obras comiencen antes de que termine 2026 con un plazo de ejecución previsto de 36 meses.
La noticia ha sido detallada este martes por el diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Carlos Alzaga, y la alcaldesa de Ermua, Beatriz Gámiz, quienes han desgranado un plan que busca, por encima de todo, sacar los camiones del corazón del municipio. Alzaga ha definido la actuación como una pieza "estratégica" para la vertebración del territorio, confirmando además que el compromiso institucional es total: la segunda fase del proyecto, que atravesará el monte Mallumendi, ya se encuentra en redacción para dar continuidad a los trabajos en cuanto finalice esta primera etapa.
Pese al avance administrativo, el anuncio ha estado marcado por el tono firme de Gámiz, quien ha recordado que Ermua lleva décadas sufriendo ruidos y falta de seguridad por un proyecto que acumula "muchos retrasos" y del que la ciudadanía necesita ahora "certezas y no solo anuncios". Gámiz ha advertido que el Ayuntamiento no bajará el nivel de exigencia para que los plazos se cumplan con precisión, subrayando que su responsabilidad es con unos vecinos que han visto cómo la solución se postergaba año tras año: "Vamos a seguir vigilando para que este proyecto no vuelva a desviarse; si hoy estamos aquí es por la presión social y el seguimiento constante que hemos realizado desde el municipio".
Detalles técnicos
En el plano técnico, el nuevo trazado conectará la antigua N-634 con la carretera BI-3302 a través de tres rotondas principales situadas en Urtia, Izarra y Zearreko. La ingeniería se adaptará a la orografía de la zona mediante la construcción de tres estructuras clave: el viaducto de Urtia, de 100 metros de longitud; un nuevo puente sobre el arroyo Zubitegi que mejorará el cauce fluvial, y una tercera estructura en la vaguada de Izarra que dejará preparada la conexión con la futura Fase II. La seguridad vial se reforzará con un vial de acceso urbano que incorporará un itinerario peatonal, con velocidades de diseño de hasta 60 km/h en la variante, 30 km/h en rotondas y 20 km/h en el acceso.
El respeto al entorno también condicionará el calendario de las excavadoras, ya que en el entorno del arroyo Zubitegi no se ejecutarán trabajos entre el 15 de marzo y el 31 de julio al tratarse de una zona de protección del visón europeo. A ello se suman actuaciones de mejora del cauce mediante técnicas de bioingeniería y un plan de restauración paisajística con especies autóctonas como el robledal atlántico y la aliseda cantábrica, con el objetivo de integrar la nueva infraestructura en su entorno.