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La revolución silenciosa del empleo vizcaino en 17 años

El comercio ha desbancado a la industria como principal foco de creación de empleo y sanidad y educación han registrado los mayores avances

La revolución silenciosa del empleo vizcaino en 17 añosP. Nieto

Diecisiete años en la vida de una persona dan para mucho. Un recién nacido en el momento cero roza la mayoría de edad en el extremo opuesto de esa línea del tiempo. Un joven que ha finalizado sus estudios alcanza la madurez, puede que haya formado una familia y si la carrera profesional le ha sonreído mira a un futuro ya no tan lejano en el que disfrutar de los años de jubilación. Y hay quien ha aprovechado el retiro para buscar nuevos retos en un contexto marcado por el aumento del tiempo y la calidad de vida.

Son tres ejemplos muy básicos que se pueden trasladar a la economía. Una empresa que se ha consolidado, un proyecto que ya ha alcanzado la madurez y busca líneas de crecimiento o una compañía que afronta el relevo generacional con la vista puesta también en asumir nuevos retos de expansión.

Siguiendo esos patrones y otros diferentes, incluso alejados del éxito, el mercado laboral de Bizkaia ha dado un vuelco entre 2009 y 2026. Una revolución silenciosa. No tanto porque no hayan trascendido los cambios que se estaban produciendo en la economía, sino porque el avance de la transformación ha sido gradual, constante pero sin grandes estridencias.

Vuelco en el mercado laboral

Y los puntos de inflexión han estado marcados en ocasiones por acontecimientos imprevisibles que no han tenido efecto inmediato en el cambio de paradigma de la economía, si bien han generado una corriente imparable. Se trata principalmente de la gran crisis financiera y de la pandemia del covid. Sin olvidar los conflictos bélicos que siguen registrándose hoy a las puertas de Europa.

La máquina herramienta es una de las principales palancas de desarrollo de la industria 4.0

La metamorfosis se percibe al detalle si se toma como referencia la afiliación media a la Seguridad Social registrada a 31 de marzo de 2009 y 2026. Hace 17 años la industria manufacturera era el principal nicho de empleo del herrialde con casi 82.150 puestos de trabajo. Hoy ocupa ese lugar el comercio, que roza los 68.800 cotizantes.

Las actividades sanitarias y la educación han dado un notable salto que les ha permitido superar a la construcción, que ha perdido fuelle y también ha sido relegada por las actividades ligadas a los servicios auxiliares de las empresas y la hostelería.

Un periodo marcado por acontecimientos imprevisibles

Son solo alguna de las claves de un recorrido que ha llevado a la economía vizcaina a batir su récord de empleo precisamente el mes pasado. A la espera de conocer esta misma semana los datos de abril, Bizkaia cuenta en estos momentos con 520.705 afilados a la Seguridad Social, 52.120 más que en 2009, lo que supone un repunte superior al 11%.

Un techo que es ha alcanzado también de forma paulatina, incluso con grandes baches en el mercado laboral, en un periodo que puede calificarse de convulso. Aunque los efectos ya empezaron a notarse en la segunda mitad de 2008, la crisis financiera originada en Estados Unidos por la laxitud en la regulación y supervisión del sector bancario de ese país llegó con fuerza a finales de año. El primer gran recorte del empleo llegó a principios de 2009.

Crisis financiera y covid

Cabe recordar en este sentido que Bizkaia y Euskadi en general registraban a principios del verano de 2008 máximos históricos de afiliación y en doce meses se perdieron 42.000 puestos de trabajo en la CAV.

Con todo la economía vizcaina tocó fondo en agosto de 2013, tras la recuperación fallida de 2011, que supuso la constatación de que el problema financiero había debilitado a miles de empresas que no fueron capaces de remontar vuelo. El mercado laboral no se reactivó hasta mediados de 2015.

Efectos de calado

Fueron casi siete años de inestabilidad. Sin embargo, muchas compañías aprovecharon ese periodo para realizar una reflexión de futuro y como consecuencia se produjo una aceleración en las tres transiciones pendientes: digital, energética y, en definitiva, del modelo productivo con el horizonte de la industria 4.0. Esas dinámicas tuvieron un efecto inmediato en los grandes sectores de la economía vizcaina.

En el caso de la Industria, se perdieron entre 2009 y 2016 más de 10.000 empleos. La implantación de nuevas tecnologías en las fábricas se tradujo posteriormente en ajuste general de las plantillas ligado en la mayoría de los casos a la jubilación natural de las plantillas.

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De modo que en el año 2020 la fuerza laboral del sector manufacturero vizcaino se situó en torno a los 65.500 cotizantes a la Seguridad Social, casi 17.000 menos que en 2009. El escenario de 2020 cuenta además con un elemento de tensión tan contundente como el covid, que dio otro impulso a la digitalización y supuso la globalización del teletrabajo.

No obstante, las necesidades posteriores de las fábricas de personal cualificado para el nuevo modelo productivo han elevado el listón hasta los 68.299 afiliados registrados el pasado mes de marzo, lo que supone un retroceso final de casi 14.000 empleos en los 17 años analizados.

La escalada del comercio

Esa dinámica de retroceso de la industria ha permitido que el comercio acceda a la primera plaza del podio. Todo ello a pesar de que también ha perdido puestos de trabajo, en concreto, cerca de 9.000. El motivo del ajuste laboral en este caso, más allá de los cierres de negocios durante el crash financiero, hay que buscarlo en el clnstante crecimiento de las ventas online de productos de todo tipo.

De modo que salvo un ligero repunte de cotizantes tras la salida definitiva de la crisis de 2008, la evolución a la baja ha sido constante. El empleo se ha estabilizado por encima del listón de los 68.500 los últimos años.

Sanidad y Educación

Entre los grandes segmentos de actividad, destaca el repunte de las Actividades sanitarias y los servicios sociales, que han pasado de concentrar algo más de 38.600 puestos de trabajo a rozar los 57.500. Son casi 19.000 nuevos empleos, con un incremento del 49%. Este avance está condicionado por dos factores demográficos, el envejecimiento de la población y en menor medida por la llegada de migrantes que por un motivo y otro requieren de atención. Además, la pandemia puso de manifiesto la necesidad de reforzar el cuidado médico de las personas.

Vacunación del covid en el Pabellón de La Casilla

En términos porcentuales,la educación registra el mayor repunte entre los principales focos de empleo. En concreto crece un 63% (17.513 afiliados) y supera por primera vez los 45.000 trabajadores. Entre los factores que impulsan esa tendencia está el repunte de la natalidad en la segunda mitad de la década de los 2000 en Bizkaia, que tuvo su punto álgido en 2010 y que sigue traccionando la actividad en la enseñanza reglada y en el ámbito de las extraescolares.

Un escalón por debajo y también con una dinámica creciente se sitúan Actividades administrativas y servicios auxiliares y Actividades profesionales científicas y técnicas. Son en muchos casos tareas de acompañamiento de la industria, que es el sector con mayor influencia en el resto.

La incidencia del turismo

La consolidación de Bilbao y Bizkaia en general como focos de atracción del turismo ha blindado a la hostelería ante las situaciones que han llevado al límite al conjunto de la economía vizcaina los últimos años. Más allá del colapso registrado durante el confinamiento, bares, restaurantes y hoteles han incrementado sus plantillas de forma constante los últimos 17 años y superan los 36.100 afiliados.

Estas actividades ligadas al ocio local y exterior ya superan en fuerza laboral a la construcción, que ha perdido casi 12.000 empleos en el periodo analizado.