El Ayuntamiento de Arrigorriaga está valorando la posibilidad de integrar los servicios sociales en el futuro centro de salud que construirá Osakidetza en la localidad. Tal y como explica la alcaldesa, Maite Ibarra, “nuestro objetivo no es solo renovar un edificio, sino mejorar la atención que recibe la ciudadanía”. 

Con ese propósito, el equipo de gobierno ha puesto su mirada en el Centro Sociosanitario (POBA), de la localidad guipuzcoana de Aretxabaleta. Hasta allí se desplazaron esta semana la propia Ibarra y el responsable del Área de Servicios Sociales, Jorge Parra, para conocer de cerca y de primera mano un proyecto pionero en Euskadi al integrar, por primera vez, los servicios sanitarios, sociales y comunitarios en un mismo espacio físico y bajo una visión de trabajo compartido.

El modelo de Aretxabaleta resulta revolucionario ya que el mismo edificio alberga el centro de salud de Osakidetza y los servicios sociales municipales. Esta integración permite ofrecer a las personas mayores de 70 años una atención proactiva y preventiva, identificando a tiempo situaciones de fragilidad como riesgos de caídas, soledad o deterioro cognitivo.

En su visita, Maite Ibarra tuvo la oportunidad de observar cómo se realiza la valoración multidimensional y cómo se pacta con la persona un Plan Individualizado de Atención Sociosanitaria. “La experiencia de Aretxabaleta nos demuestra que es posible superar las barreras institucionales para priorizar el bienestar ciudadano”, declara para poner en valor un modelo que, a su juicio, “evita lagunas asistenciales y atiende a la persona en su integridad, no solo como paciente”.

A su regreso, la alcaldesa se reunió con los responsables del centro de salud de Arrigorriaga para compartir las características y las impresiones sobre la experiencia. “Si la salud y los servicios sociales van de la mano, respondemos mucho mejor a los retos del envejecimiento. Por eso, queremos apostar por un modelo más humano, preventivo y coordinado también para Arrigorriaga”, defiende la alcaldesa.