El Bilbao Exhibition Centre (BEC) acoge este fin de semana la XXIII edición de la feria cannábica Spannabis, que reunirá a 300 expositores y más de 3.000 profesionales de distintos países, y que inicia una nueva etapa con la capital vizcaina como sede central, tras más de dos décadas celebrándose en Cataluña.

Su llegada a Bizkaia simboliza cómo el cannabis ha pasado de un ámbito marginal a formar parte de una cultural social cada vez más visible. Este tipo de eventos no solo muestran productos o tendencias, sino que también contribuyen a normalizar el debate sobre el consumo, sus usos y su regulación. El consumo de cannabis en Bizkaia se ha consolidado como una realidad. Los datos reflejan que es la sustancia más presente en los casos de adicciones, con un 38% de consumo principal, por delante del alcohol. Entre los jóvenes, cerca de un 28% ha probado cannabis, y la edad de inicio se sitúa en torno a los 13-14 años, un factor clave en el desarrollo de posibles problemas posteriores.

Aunque el consumo juvenil ha descendido ligeramente, se detecta una tendencia preocupante: menos consumidores, pero con casos más complejos, relacionados con salud mental o conflictos sociales. Además, el consumo está cada vez más integrado tanto en espacios públicos como privados.

En imágenes: Spannabis muestra hasta el domingo en el BEC el sinfín de usos del cáñamo Jose Mari Martínez

Fundación Gizakia: casos complejos y consumo temprano

Desde Fundación Gizakia, especialistas y referentes en adicciones en Bizkaia, que en 2025 atendió a más de 2.300 personas (1.939 adictos y 383 adolescentes en prevención), señalan el cannabis aparece como una de las sustancias más relevantes dentro de las problemáticas atendidas. En el área de sustancias, apuntan que el cannabis es la principal droga en el 38% de los casos, y en muchos de ellos se trata de un consumo diario, lo que apunta a situaciones de mayor dependencia.

Entre adolescentes, el consumo es uno de los principales motivos de intervención. En este grupo, el 69% presenta conductas adictivas relacionadas con sustancias, principalmente cannabis. Además, un 42% combina el consumo con otras sustancias como alcohol, tabaco o incluso drogas como cocaína o benzodiacepinas. La edad de inicio se sitúa en torno a los 13 o 14 años.

Expertos advierten sobre las graves consecuencias del consumo de cannabis. E. P.

Desde la fundación, también señalan que en Euskadi, cerca del 50% de la población adulta ha probado cannabis alguna vez, lo que muestra su alto nivel de normalización. En adultos, el consumo suele ser más estable y habitual, mientras que en jóvenes está más ligado a experimentación y riesgo.

También señalan una disminución de la percepción del riesgo, lo que favorece su consumo. A esto se suma la presencia de familias donde los propios padres son consumidores, lo que influye en la normalización. En cuanto a diferencias de género, la razón por la que acuden los hombres es principalmente, por el consumo de cannabis, en cambio las mujeres acuden más por problemas emocionales o de salud mental.

Natural y con enfoque terapéutico

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Desde la asociación privada Coconutcoffe Bilbao, el enfoque es diferente. Defienden que el consumo está evolucionando hacia formas más controladas y conscientes, apostando por productos más naturales, sin químicos y con procesos de extracción más limpios. Señalan que cada vez hay una mayor diversidad de perfiles, desde jóvenes que buscan socializar hasta personas mayores de 40 e incluso 60 años que utilizan el cannabis para reducir el dolor, mejorar el sueño o reducir el uso de analgésicos.

En este sentido, ponen el foco en el uso medicinal, que, aunque no cura, puede ayudar a aliviar síntomas. Según explican, este tipo de consumo está ganando peso dentro de las asociaciones. Además, destacan que el sector está más regulado y menos criminalizado, al funcionar bajo normas establecidas por el Gobierno Vasco, lo que permite una actividad más controlada y segura.