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El Banco de Alimentos de Bizkaia recorrió 229.000 kilómetros en 2025

Una treintena de voluntarios y ocho furgonetas completan las rutas diarias para recoger excedentes y comida preparada con caducidad próxima

El Banco de Alimentos de Bizkaia recorrió 229.000 kilómetros en 2025DEIA

En apenas cinco años las ocho furgonetas del Banco de Alimentos de Bizkaia (BAB) casi han duplicado la cantidad de kilómetros recorridos para recoger y distribuir productos entre personas vulnerables y en riesgo de exclusión. En 2025 contabilizaron 229.000 kilómetros cuando en 2021 fueron 125.293 kilómetros.

Las rutas también se han ampliado en este tiempo. Y los puntos de recogida. Este nuevo escenario está impactando en el día a día de esta entidad sin ánimo de lucro ya que la carga de trabajo va en aumento y todas las personas que lo conforman (172 el año pasado) son voluntarios.

La previsión es que, además, vaya en aumento debido a la implantación de la Ley contra el desperdicio de alimentos y al auge de los ‘alimentos de quinta gama’; es decir, platos ya cocinados, listos para consumir, que tienen una fecha de caducidad más corta y que, por lo tanto, tienen que ser retirados de los lineales con más urgencia que otros.

Cadena de frío

De hecho, la generalización de este hábito de consumo entre la ciudadanía está generando un cambio paulatino y sostenido en el tiempo en la actividad del Banco de Alimentos de Bizkaia. Y es que ese hecho obliga a responder con mayor rapidez cuando se lo solicita alguno de los supermercados colaboradores

“Exige una gran velocidad tanto a la hora de recoger como a la hora de repartir, porque claro, no hay que romper la cadena de frío”, ilustra Luis Crovetto, presidente de esta entidad. Este nuevo modo de actuar para garantizar que los alimentos lleguen a destino en condiciones óptimas ha puesto sobre la mesa una debilidad detectada en el sistema: la necesidad de tener más ‘chóferes’ debido al incremento de desplazamientos. “La falta de conductores pone en riesgo la capacidad de transportar y repartir esos alimentos de forma segura y eficiente durante todo el año”, ha subrayado el presidente del BAB.

Una treintena de personas voluntarias desempeñan estas labores en la actualidad. Pero hacen falta más. Los días que puedan (las rutas están operativas de lunes a sábado). Y no hace falta vehículo propio; únicamente tener permiso de conducir y ganas de ayudar. Como decía Crovetto parafraseando al escritor Donoso Cortés, “hay que unirse no para estar juntos, sino para hacer algo juntos”.

"Logística más intensa"

Esta necesidad ha cobrado especial importancia como consecuencia del incremento de la actividad de esta entidad derivado de la aplicación de la Ley de prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, “que obliga a una logística más intensa para recoger alimentos con caducidad próxima y llevarlos donde más se necesitan”.

Y no sólo eso. Además, han tenido que adaptar los vehículos para poder mantener la cadena de frío durante el transporte de la mercancía. El Banco de Alimentos de Bizkaia -que tiene en Basauri su almacén central- también  ha tenido que acometer “una inversión” para que las entidades del Tercer Sector que se acercan a recoger esos productos dispongan de unos contenedores congeladores para que puedan transportar los productos en las condiciones aptas para el consumo.

Voluntarias y voluntarios del Banco de Alimentos de Bizkaia.

Así las cosas, de momento, las ocho furgonetas (dos no pueden acceder al centro de Bilbao desde la implantación de la ZBE debido a la antigüedad de los vehículos) hacen sus rutas por la decena de supermercados que colaboran para recoger y cargar esos alimentos con fecha de caducidad cercana. Además, una empresa de catering también dona sus excedentes. “Tampoco podemos estirar la manga más allá del brazo. Lo que no podemos hacer es ser nosotros los que tiramos…”, destaca Luis Crovetto al tiempo que apela de nuevo al compromiso de la población vizcaina para ayudar a solucionar este dilema.

"Lo que tú puedas y cuando tú puedas"

“Será especialmente valiosa para reforzar las rutas de recogida y reparto de alimentos y asegurar que nadie se quede sin el apoyo que necesita”, apostillaba el presidente del Banco de Alimentos de Bizkaia, quien insistía en “hacer bien lo que estamos haciendo”. “Lo que tenemos que hacer es coger aquellos alimentos que podemos repartir. Por eso necesitamos bastante más gente. Tampoco hace falta un compromiso de cinco días a la semana. Es un compromiso de lo que tú puedas y cuando tú puedas”, resumía.

El ‘horario de trabajo’ es matutino: de ocho de la mañana a doce del mediodía, aproximadamente. Durante este tiempo, los chóferes -siempre van dos en cada furgoneta- recorren la ruta que les toca, recogen la mercancía que haya y la trasladan hasta Basauri, donde es descargada.

Hay que aumentar el número de viajes y hay que aumentar el número de conductores para poder llevar a cabo esas labores con eficacia. Estamos recibiendo todos esos alimentos elaborados que tienen los supermercados, que cada vez son más, y que además tienen una capacidad muy limitada”, describía Crovetto.