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José Ignacio Azkueta es inmortal en las instalaciones de la S. D. Leioa

El campo de hierba natural de Sarriena lleva ahora el nombre del que fue presidente del club y mucho más

José Ignacio Azkueta es inmortal en las instalaciones de la S. D. LeioaL. UDALA

La Sociedad Deportiva Leioa, con 100 años de historia en sus botas, fue durante un largo periodo de tiempo un equipo nómada: jugaba al fútbol en La Arboleda, Lezama, en el campus de la EHU, Askartza, la Txopera, Sondika, Derio, Neguri...

Hasta que en 1988 disfrutó del calor del hogar: floreció Sarriena. “El campo de ceniza, el actual campo 3, fue el primero. Al año siguiente, se inauguró el de hierba natural, el que hoy es el número 4”, contaba en las páginas de este periódico hace ya unos añitos –en 2014– José Ignacio Azkueta, quien peleó por esas instalaciones propias y quien fue presidente del club desde 1975 hasta 1992. A partir de ahí, nunca se desvinculó de los colores azulgrana ejerciendo distintas funciones y rebosando siempre una entrega admirable. Ahora ese campo de césped no artificial del que hablaba José Ignacio Azkueta lleva su nombre.

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“Es un premio al esfuerzo, dedicación y compromiso que tuvo. Se lo merece mucho. Se lo merece mucha gente, pero él también y estamos muy orgullosos”, agradecía una de las familiares de este hombre que despertó tanto cariño y que falleció el 1 de febrero de 2019. Pronunció estas palabras en un emotivo acto organizado el pasado sábado por el Ayuntamiento de Leioa para bautizar así al terreno de hierba natural. Hubo aurresku y saque de honor por parte de los familiares más txikis de José Ignacio Azkueta. “Es un pequeño gran gesto para homenajear y agradecer su labor. Su contribución ha sido clave en la supervivencia y crecimiento del club, dejando una huella que forma ya parte de nuestra historia”, enfatizó el alcalde, Iban Rodríguez.

Y es que José Ignacio Azkueta fue la persona que impidió que el Leioa se quedara en un fuera de juego definitivo. Así lo recordaba en aquel reportaje de este diario: “El presidente lo dejó y nadie quería sustituirle, así que el club iba a desaparecer, algo que a mí no me hacía gracia. Yo era seguidor del equipo y no tenía ninguna intención de ser presidente pero vi que aquello se hundía”. Era 1975 y este leioaztarra, nacido en Mendibile, enraizó su vínculo con la Sociedad Deportiva Leioa, una unión que ya es eterna.