Ismael Maceira: “Pasé de estar con mis amigos a vivir en un cuerpo que no es mío"
Isabelle e Ismael son el reflejo de los afectados por la covid persistente, una pandemia que para ellos sigue viva
Los primeros meses de la pandemia permanecen como una auténtica pesadilla en la memoria de Delgado. Contagiarse a finales de febrero de 2020 significó enfrentarse a lo desconocido y a hospitales saturados. “Me encerré en casa porque me encontraba mal, pero no me recuperaba. Llamé a los médicos por teléfono y era un caos. Estaba muy mal… llegué a pensar que podía morirme en casa”, recuerda, con la voz aún cargada de la tensión de aquellos días. Lo que empezó como un virus se convirtió en una enfermedad multisistémica: problemas de tiroides, malestar general, dolor articular y muscular, agotamiento extremo y deterioro de la resistencia cognitiva que continúan afectando su vida cotidiana.
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Antes de enfermar, cada jornada estaba llena de movimiento. Hoy, incluso tareas simples requieren planificación y reservas de fuerza. “Mantengo la velocidad de pensamiento, pero la resistencia cognitiva no es la misma. No puedo sostener una jornada de ocho horas. Antes parecía diez años más joven; con la enfermedad siento que me han sumado otros diez más”, explica Delgado, describiendo la tensión constante entre mente y cuerpo que caracteriza la covid persistente.
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"Mi vida cambio completamente"
Ismael sigue enfrentándose a los efectos de la afección que interrumpió su pubertad. “Mi vida cambió completamente. Pasé de estar con mis amigos a vivir en un cuerpo que no es mío. No puedo levantarme, girarme… el cansancio extremo me lo impide todo”, detalla. Durante años recorrió hospitales y especialistas sin respuestas hasta recibir finalmente el diagnóstico de long covid. “Me enteré de lo que pasaba y quedé desolado. Es imposible estudiar, salir, vivir… mi cuerpo sigue roto”, añade. Su rutina diaria se organiza en torno al reposo, la adaptación y la paciencia, midiendo cada esfuerzo como si cada movimiento consumiera una cuenta limitada de energía.