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La depuradora de Muskiz culmina su renovación

La planta ha logrado duplicar su capacidad de tratamiento de aguas y fangos

La depuradora de Muskiz culmina su renovaciónMiguel Acera

Tras cuatro años de trabajos y una inversión de 13,5 millones de euros, la renovación integral de la depuradora de aguas de Muskiz es ya toda una realidad. De este modo, gracias a la ejecución de estos trabajos, esta planta que fue la primera depuradora creada en Bizkaia, allá por 1988, se adapta a las necesidades actuales para dar el mejor servicio a cerca de 12.000 personas afincadas en Muskiz, Abanto-Zierbena y Zierbena. “Renovar esta depuradora no es sólo una actuación técnica, es una declaración de principios. Significa reafirmar nuestro compromiso con el entorno y el municipio. En el plano ambiental, esta renovación supone un salto cualitativo en eficiencia y sostenibilidad”, declaró Kepa Odriozola, presidente del Consorcio de Aguas.

Gracias a la ejecución de estos trabajos, la depuradora muskiztarra ha dado un importante salto cualitativo en todos los ámbitos. En lo que al tratamiento de aguas se refiere, en tiempo seco estas instalaciones son ya capaces de tratar de 360 metros cúbicos de agua por hora, un volumen que duplica lo que, hasta la fecha, podía gestionar esta planta. Asimismo, en periodos de tormenta, la planta podrá gestionar un volumen de agua que casi triplica su capacidad hasta la fecha, pasando de los 360 metros cúbicos de agua por hora a un máximo de 1.116 metros cúbicos de agua por hora. Esto supondrá que los episodios de desbordamientos del Barbadun se reducirán a la mínima expresión debido a este más que notable aumento de la cantidad de agua que puede gestionar esta planta en episodios de lluvia.

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Por su parte, otra de las novedades que incluye esta renovación integral de la depuradora de Muskiz es la creación de una línea de gestión de fangos totalmente independiente. En este ámbito, el salto cualitativo a nivel tecnológico también es más que notable. Así las cosas, se ha optado por la aplicación de la tecnología Nereda, un sistema en el que las bacterias se organizan en grupos más grandes, lo que hace que los fangos se compacten de una forma más rápida y eficaz. Eso hace que las aguas que, a partir de ahora vuelvan al río Barbadun, lo harán con una mejor calidad si cabe. En este aspecto, la existencia de tres cámaras en el reactor biológico permite que en un espacio menor se puedan tratar hasta el doble de volumen de fangos. Asimismo, para reducir el impacto al exterior del tratamiento de fangos, se han cubierto las instalaciones de tratamiento y se ha puesto en marcha un sistema para reducir las emisiones.

Precisamente, la escasez de espacio en el que poder desarrollar el proyecto de renovación integral ha sido uno de los principales obstáculos a los que se ha tenido que enfrentar el Consorcio de Aguas para ejecutar este proyecto. Por otra parte, otra de las dificultades ha sido el que la planta no pudiera parar en ningún momento durante el desarrollo de los trabajos.