La iglesia Nuestra Señora de Begoña de Sestao se convertirá próximamente en un centro deportivo. Los trabajos para convertir este templo en unas instalaciones deportivas ya han dado comienzo y se espera que para el próximo mes de septiembre, el Club Arrabi, abrirá sus puertas en pleno corazón de Sestao, junto a la salida de metro de La Salle. “Queremos convertir este lugar en un punto de encuentro donde volver a encontrarnos. Porque Sestao y Ezkerraldea merecen un espacio propio donde conectar no solo con el cuerpo, sino también con su identidad y su gente”, declaró el equipo que ha promovido este proyecto en la localidad sestaorra.

Mientras se desarrollan los trabajos para convertir esta iglesia en unas instalaciones deportivas, ayer se instaló una lona que anuncia la próxima llegada de este club al municipio. Desde la dirección del proyecto, indicaron que el concepto que promueven va más allá de ser un gimnasio. “El Club Arrabi no quiere parecerse a ningún gimnasio convencional. Se define como un club que pretende cambiar la forma de cuidarse y relacionarse en Sestao”. En este aspecto, lo que antaño era un lugar de rezo y recogimiento, a partir del próximo mes de septiembre se convertirá en un espacio en el que se impartirán, por ejemplo, entrenamientos de fuerza, de movilidad y cardio. Este club ya ha iniciado la captación de socios, para que sean los primeros en estrenar estas instalaciones cuando acabe el próximo verano.

Edificio histórico

Hablar de la iglesia Nuestra Señora de Begoña de Sestao es hacer referencia a un edificio histórico del municipio. No en vano, se inauguró como templo cristiano el 11 de octubre de 1957 e inició su actividad como capilla de los colegios de Altos Hornos de Vizcaya, pero tal fue su aceptación que, en 1969 se convertiría en parroquia abierta a todo el pueblo. Vivió años de esplendor y fue uno de los lugares de referencia para la fe católica en la localidad. Pero, por un lado, el declive de la fe católica en la sociedad y el importante descenso de la población sestaoarra en las décadas posteriores a la reconversión industrial, hicieron que bajase notablemente el número de fieles que acudían a esta parroquia. Esto hizo que hace tres años y medio, se suprimiesen las misas de los domingos en Nuestra Señora de Begoña, algo que acabó siendo la antesala al cierre definitivo de este templo.

Ahora, se está culminando la desacralización de este templo que, desde septiembre, acogerá este nuevo club deportivo. Donde antes hubo silencio y misas, tras el verano habrá energía, mucho movimiento y deporte como prueba del cambio de la sociedad.