Leioa mira a la ría y camina junto a ella. Sigue las huellas que dejó el pasado porque eso es memoria, porque eso es identidad, porque eso es carácter. A la par, avanza por el bulevar peatonal y ciclable que, en días como el de ayer, es un lujo para el paseante y la bici muchísimas personas discurrieron por él al abrigo del sol. Y así, con todas estas miradas, se desarrolló la iniciativa organizada por el Ayuntamiento: doce pases de una visita guiada por la ribera del Nervión para recuperar o conocer en el caso de los más peques la vinculación histórica de la localidad con la ría, sobre todo, de Lamiako. En efecto, una retrospectiva al ayer desde el hoy, que es uno de los muchos recorridos que propone el Consistorio dentro de este 500º aniversario de la fundación del municipio. 2026 es un año de fiesta para Leioa. Este fue uno de los actos de celebración. Aguardan muchos más.
Más de 200 personas, entre ellas, numerosos niños, se animaron a realizar este viaje de 40 minutos y 700 metros, pero de unas cuantas décadas hacia atrás. Los guías eran los Ópticos del tiempo, los personajes con un outfit un poco estrambótico creados con gracia para este aniversario. En cada turno, uno de ellos se encargó de repasar el legado de una manera muy didáctica, incluso con toques de humor. Por eso, los pequeños participantes estaban encantados. “Nos hemos reído mucho con él”, confesaban unos leioaztarras txikis que estuvieron en la sesión de las 11.30 horas.
La suma de Leioa + ría da como resultado industria. “¿Cuál fue una de las fábricas más conocidas?”, preguntó el Óptico del tiempo. “Vicrila”, contestó acertadamente uno de los asistentes. Fue y es: más de 135 años atesora esta entidad; es una de las empresas más longevas de Euskadi. “Tiene más años que el Athletic”, apuntó durante un evento del año pasado en las instalaciones José Miguel Lanzagorta, miembro del consejo de administración, y comparte con el club rojiblanco, además de lugar de nacimiento: Lamiako, y la misma “garra y coraje”. Ahí se ha colado una pista de este itinerario por Leioa mirando a la ría... La Vidriera era su nombre de antes y una de las piezas más emblemáticas, un sello de identidad, realmente, es el vaso de txikitero. “En una visita del rey a Bilbao en el siglo XIX se usó este tipo de vaso como candelabro para iluminar la ciudad. Pero luego se quedó sin función. Entonces, un tabernero pensó que podía ser un vaso bueno para los txikiteros, ya que era resistente y entraba poca cantidad, así podían ir de bar en bar en buenas condiciones”, explicó el guía de la ruta.
Por lo tanto, la industrialización de Lamiako se remonta a finales del XIX, cuando el desecado de la vega posibilitó la instalación de fábricas como esta de La Vidriera, y también La Camera Española, la Compañía de Alcoholes o La Delta Española (luego Earle). En el siglo XX, se unieron otras como Faes (medicamentos) desde 1933, y Unilever, antes Agra (salsas y margarinas), desde 1949. “Marcelino Ibáñez de Betolaza fundó la Camera Española. Antiguamente, la mayoría de los muebles eran de madera, que era muy porosa y por eso iban insectos ahí, lo que derivaba en la propagación de enfermedades. Pero este señor dijo: Vamos a hacer muebles de metal. Y eso en su día fue imprescindible para mejorar las condiciones de salud”, indicó el Óptico del tiempo. También contó una anécdota sobre este empresario y su esposa, Corona: “Hicieron un viaje a Lourdes y al volver tuvieron un accidente de tráfico, pero no les pasó nada. Así que la mujer de Marcelino Ibáñez de Betolaza encargó hacer una ermita en Artxanda dedicada a Lourdes”.
Y también, el Athletic
“¿Cómo te quedas si te digo que el Athletic nació en Leioa?”, se dirigió el Óptico del tiempo a uno de los niños del pase de las 11.30 horas. En efecto, la relación de Lamiako con el club fue otro de los apuntes de esta visita. “Y el primer Athletic-Real Madrid se jugó aquí en 1904”, señaló el capitán de este paseo por la historia. Y es que Lamiako tenía entonces unas instalaciones de aúpa. Podía presumir de un complejo deportivo y de ocio inaugurado en 1887, que albergaba un hipódromo (inaugurado en 1889), varios campos de fútbol, tiro al pichón, campo de polo y un pequeño aeródromo. Estos datos deportivos fueron el pitido final para este itinerario pretérito. “Ha sido una visita para conocer un poco más sobre el pueblo y encima, con un día tan estupendo... Los críos han disfrutado mucho también”, comentó una de las asistentes. “Ha sido una experiencia muy divertida y graciosa”, corroboró una de las pequeñas. “Ha sido muy entretenida y bonita pero se me ha hecho un poco corta. Ha sido amena y con el Óptico, los niños se lo han pasado muy bien”, afirmó otra de las participantes. La experiencia, asimismo, dedicó unos minutos a que los paseantes dibujaran o expresaran lo que quisieran en un folio en blanco de cuaderno.
Más actos ‘del 500’
Por delante, quedan más argumentos para conmemorar el medio siglo de vida de Leioa. Por ejemplo este mes, entre otras actividades, habrá: Leioa kantuz (día 20): un encuentro musical que llenará calles, plazas y bares con canciones; la acción comunitaria Miradas del presente (día 21): la furgoneta del 500 aniversario recorrerá el municipio con el objetivo de captar la atención de la ciudadanía y crear un gran mural que recoja la mirada colectiva del Leioa actual; de igual modo, se celebrará un concurso de grupos de música locales (día 21): las bandas jóvenes de la localidad tendrán la oportunidad de mostrar su talento en este espacio, cuya final será en las fiestas de San Juan. Habrá premios en metálico y una sorpresa para el ganador. l
Los DATOS
l Cuatro hitos. La visita por la ribera reforzó la información que hay en los paneles que el Ayuntamiento instaló hace seis meses en esta zona de Lamiako, con contenidos sobre la industria, la naturaleza, la Guerra Civil y el Athletic.
l De celebración. “Esta visita permite detenernos en torno a la ría, un eje vertebral del municipio”, subraya el alcalde de Leioa, Iban Rodríguez.
La cifra
20
Sobre 20 personas participaron en cada sesión. La primera fue a las 11.00 horas y la última, a las 19.30.