Aceleración del impacto social en las empresas emergentes de Bizkaia
El programa Arin de la Fundación BBK facilita el salto a la fase de comercialización industrial de las ‘start-ups’, cinco de ellas han sido seleccionadas para su financiación
El emprendizaje es una profesión de riesgo. Todo empieza con una idea, pero a partir de ahí la carrera está llena de obstáculos, pendientes y tramos áridos en los que no se ve el final, que en este caso es el inicio de la actividad económica. Luego es el mercado el que dicta su ley, pero es muy complicado recorrer la travesía primigenia sin ayuda. Por ello hay un consenso en las administraciones vizcainas y el Gobierno Vasco en torno a la necesidad de construir un ecosistema que favorezca que la chispa que enciende un negocio se convierta en una llama que genera empleo y riqueza. La Fundación Bancaria BBK participa también en ese frente.
Relacionadas
Ana Belén Martínez, de la Obra Social de la antigua caja de ahorros vizcaina, explica a DEIA las claves. BBK actúa en cuatro etapas (inspiración, impulso, aceleración e inversión) ¡con programas adaptados a las necesidades de cada momento de maduración del proyecto. BBK Arin se sitúa en la fase de aceleración, está dirigida a start-ups, que no solo buscan una rentabilidad económica, también en impacto social y medioambiental, que respondan a los principios ESG, en sus siglas en inglés.
En fase de escalada comercial
Son negocios que ya tienen ventas, pero quieren dar un salto, la denominada escalada, hasta niveles de facturación que garanticen la viabilidad de la compañía. Esta etapa se desarrolla durante cuatro meses en la Torre BAT con formación en gestión financiera, en ventas, en productos financieros, en gestión del talento y en la medición de impacto. También hay sesiones de planificación estratégica, a través del cual “se acompaña a las start-ups en el desarrollo o en las estrategias y los objetivos”, detalla Martínez.
Otra cuestión valorada por las empresas incipientes es el coworking que ofrece la Fundación Bancaria. “Tienen posibilidad de acceso a todo el ecosistema y a todas las instalaciones de BAT, participar en todos los eventos y así poder generar conexiones estratégicas con el resto de start-ups y organizaciones que están en la Torre”, señala.
Financiación
BBK Arin tiene también un fondo de 100.000 euros que se reparte entre los participantes. Un comité de financiación evalúa el paso por el programa y los criterios de selección para repartir ese fondo entre las cinco start-ups que participan en el programa, que cumple este año su tercera edición. “La financiación está muy bien, pero el valor real del programa no es el dinero. La formación y el networking, la red de contactos, es lo que hace que esos proyectos crezcan”, resalta Ana Belén Martínez.
La próxima convocatoria de BBK Arin saldrá a finales de abril y otras cinco iniciativas entrarán en el programa. Un total de 38 proyectos se presentaron a esta edición. De ellos, 20 fueron seleccionados para la fase de entrevista, de los que cinco entraron en el programa.Kuvu, Felinetek, Adsol, Marzianos y Compostree fueron las escogidas y ya están en la fase previa a la comercialización industrial. Todas ellas destacan su paso por BBK Arin y, en general, el ecosistema vasco de estímulo del emprendizaje.
Las start-ups
Eduardo Fierro (Kuvu) recuerda que el “primer apoyo” que recibió su compañía fue de BBK. “Luego te das cuenta de que Euskadi es tierra de oportunidades, también por el apoyo del Gobierno Vasco y las líneas de la Diputación de Bizkaia”, afirma.
Más allá de las ayudas públicas o el respaldo de programas como el de la fundación bancaria vizcaina, Izar Unzueta (Felinetek) destaca que en Euskadi hay “una industria impresionante” y les “pareció una oportunidad increíble poder buscar aquí nuestros aliados”. Más del 90% de sus proveedores son locales.
Para Ángel Robles (Marzianos) estar en la Torre BAT a través del programa BBK Arin ha sido clave: “A veces te sientes solo en este camino y ahí notas que estás acompañado. Hablas con gente con la que te identificas, te ayuda y ves que puedes hacerlo”.
En esa línea, desde Compostree, Isabel Abascal destaca que “el acompañamiento de mentores expertos ayuda a pensar estratégicamente, parar y pensar más en el acelerar”.
