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Xavier Tomàs BlanquetConsultor independiente de comunicación política y redes sociales

“La desinformación es en sí misma una fuente de negocio, un nuevo sector económico”

Habla con pasión para abrir la mente a la ciudadanía y a la clase política sobre un fenómeno de masas que está poniendo en jaque la esencia de la democracia

“La desinformación es en sí misma una fuente de negocio, un nuevo sector económico”Pankra Nieto

“Supuestamente se hace para no darles un altavoz, pero es que ya lo tienen…”, lamenta Xavier Tomàs (1984) -consultor especializado en estrategias digitales para partidos y líderes políticos- que hace unos días ofrecía una charla en Bilbao organizada por Sabino Arana Fundazioa sobre desinformación, polarización y extremismo digital. Este experto insiste en la necesidad de combatir los mensajes de intolerancia y agitación política y social con los mismos formatos y lenguajes para llegar a más audiencia.

Desinformación y propaganda no es la misma cosa…

Propaganda significa usar mensajes con la voluntad, obviamente, de ganar votos. Desinformación es, a propósito, mentir a la gente con el objetivo de ganar votos.

O que tu rival los pierda…

El boom de la desinformación se produce porque hay una industria detrás. Ahora hay periódicos cuyo negocio no es tanto informar o tener una cabecera creíble, sino desinformar como herramienta de publicidad o de fondo de ingresos. O creadores en redes que consiguen seguidores desinformando. Y la paradoja es que no estamos preparados para que la desinformación sea un negocio.

Y cada vez va más allá.

La desinformación hoy es, en sí misma, una fuente de negocio, es un nuevo sector económico. 

Pero había caldo de cultivo.

Sin duda, las redes sociales y la extrema derecha han hecho match porque crear hoy un partido desde fuera del sistema es mucho más viable que hace 20 años gracias a las redes, y por el propio sesgo de valores que comportan las tendencias en redes sociales: tú solo, con tu móvil, te puedes hacer rico, y esto no es menor, famoso...

“El antídoto son espacios donde la gente pueda preguntar y ofrecer respuestas de una forma rápida, sencilla y útil”

Xavier Tomàs

¿Hace falta una educación digital?

Sin duda. Pero déjame ser cínico. Si un gobierno tiene que elegir entre dos pastillas, una educar a la ciudadanía en redes sociales y otra transformar la forma en cómo se comunica, cómo interacciona con la ciudadanía o cómo se informa la ciudadanía, es mucho más eficaz la segunda que la primera. Dicho de otra forma, hay un poco de cinismo cuando los gobiernos o partidos creen que para abordar este fenómeno hay que hacerlo solo desde la educación.

Campañas de verificación

¿Por qué las campañas de verificación tienen menos eco que los contenidos falsos?

Porque la mayoría de herramientas, plataformas o gente que verifica, utiliza unos canales, lenguajes y códigos que nada tienen que ver con quienes propagan bulos.

Por eso lo de que la educación digital sí, pero no lo es todo…

La política debe mutar dentro de las redes sociales. Por ejemplo, si en España la extrema derecha es quien más vídeos hace en TikTok, y el resto de partidos hace muchos menos, es como quien no se presenta a un partido de fútbol. Lo perderá. Al fin y al cabo estás regalando ese marco ideológico.

Xabier Tomàs Blanquet momentos antes de la entrevista.

¿Hackers malos contra hackers buenos?

El siguiente paso puede ser eso, que haya creadores de contenidos en canales oficiales para combatir, desmentir,... Moncloa tiene una unidad de desmentir información y empieza a usar vectores que no solo sean una web, una noticia o una newsletter. Pero aún así, el negocio de la desinformación es tan grandeO bien los gobiernos, o los partidos mainstream son conscientes de ello o será muy difícil correr a la misma velocidad que lo harán esos contenidos o bulos.

¿Y estamos preparados los medios, y la ciudadanía, para esto?

Hace 20 años tener una plataforma de vídeos a demanda parecía tirar el dinero…. Yo cada mes pago la suscripción a algunos periódicos y lo hago con mucho orgullo, porque igual que estoy suscrito a una plataforma u otra porque quiero ver contenidos de calidad, creo que pagar la suscripción de un periodismo de calidad es lo mismo. Y el periodismo debe entrar en dos vectores: el de la calidad y el de pagar. El trabajo de la prensa hoy es más importante que hace 40 años. Y esto sí que es un cambio de chip que debemos hacer los consumidores y los creadores de información.

“Hace un año Vox creó ‘bipartidismo stream’ con el amarillo y una abeja donde hablar de los temas de Vox, pero sin el efecto rechazo”

Xavier Tomàs

¿Es posible combatir ese extremismo digital sin caer en la censura?

La desinformación se combate con participación. Añadir más información casi es sinónimo de añadir más ruido. El antídoto son espacios donde la gente pueda preguntar y ofrecer respuestas de una forma rápida, sencilla, con un código claro y útil. Con eso estás frenando, como mínimo, el circuito de desinformación.

Prueba-error

¿Y por qué no se hace? ¿Hay miedo a no saber responder?

A veces hay miedo a la prueba por si hay algún error. Pero creo que es peor no intentarlo que quedarnos en una participación propia de hace dos generaciones.

¿La recomendación es…?

Hay que estar en el terreno del juego y con los mismos códigos, formatos, lenguajes y herramientas que ellos. Y segundo, hay que ir más allá, como mínimo ofreciendo espacios vía redes para que la gente te pregunte, interactúe, participe, les escuches, les preguntes.... Sólo así corregiremos una parte de esta enfermedad, por decirlo así, que está yendo más.

¿Y con eso arreglado?

En política no hay garantía de nada.

La desinformación es una herramienta del extremismo digital o son dos fenómenos paralelos.

Voy a ponerte un ejemplo muy claro. Hace un año Vox creó bipartidismo stream. Es un canal, de color amarillo y con el símbolo de una abeja Y tú dirás, ¿y esto qué tiene que ver con Vox? Pues son canales donde hablar de los temas de Vox, pero sin el efecto rechazo que te produce ver el logo verde al primer segundo. ¿Me explico? Si soy capaz de hablar de los temas de la extrema derecha, pero hacerlo sin el efecto rechazo que me produce un marco, estoy llegando al doble.

Está ganando el partido…

Esta ganando esa conversación a largo plazo. Porque si consumo un contenido en contra del feminismo es probable que al cabo de media hora vea otro similar. Aunque no lo vea con el logo verde y lo vea con el logo amarillo. Instagram me creará un perfil de cliente-usuario tecnológico, un perfil sociológico para mostrarme esto. Y aquí lo de menos es si el logo es verde o amarillo, si quien habla es un político o es un influencer. Porque lo importante es que me crea un marco ideológico. Y esto, que vale para ver contenidos de moda por ejemplo, también vale para crear contenidos políticos. Por eso Vox fue tan inteligente de crear una marca B para inundar la zona de contenidos de su marco ideológico pero sin el rechazo de ver una rueda de prensa de Abascal cada día…