La Agencia Vasca del Agua (URA) acometerá en breve la demolición de la presa de Mendizabal, situada bajo el puente del Montón, que conecta los municipios de Durango e Iurreta sobre el río Ibaizabal. La actuación tiene como objetivo principal mejorar la capacidad hidráulica del cauce y reducir el riesgo de inundaciones en zonas urbanas vulnerables de ambos municipios.

La presa, construida en el siglo XIX para dar servicio al molino de la familia Miangolarra —conocido como Zubikoa errota—, se encuentra actualmente en desuso. Sin embargo, actúa como un obstáculo hidráulico que estrecha el cauce del río y, en episodios de aguas altas, provoca un recrecimiento del nivel del agua que puede derivar en desbordamientos. Esta situación ha llevado a URA, ente adscrito al Departamento de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, a intervenir para reducir el riesgo de inundación en el entorno.

La eliminación del azud permitirá al río Ibaizabal recuperar su dinámica natural, facilitando el tránsito del agua durante episodios de lluvias intensas y evitando crecidas como las registradas en los últimos años. La actuación beneficiará especialmente al casco urbano de Iurreta y al entorno del barrio San Ignacio de Durango, zonas que han sufrido afecciones por inundaciones. Al eliminar este denominado tapón hidráulico se mejora la capacidad de desagüe del río, una medida clave para aumentar la seguridad de la ciudadanía ante grandes avenidas.

El pasado miércoles, la alcaldesa de Durango, Mireia Elkoroiribe, el alcalde de Iurreta, Oskar Koka, y el director general de URA, Asier López Etxebarria, mantuvieron una reunión en Iurreta para impulsar la puesta en marcha de los trabajos de demolición. Durante el encuentro, los tres responsables subrayaron la importancia de la colaboración interinstitucional para el desarrollo de actuaciones de este tipo. La reunión sirvió también para analizar la situación de las regatas que atraviesan ambos municipios, identificando nuevas líneas de colaboración en materia de eliminación de obstáculos fluviales, restauración de cauces y recuperación de vegetación autóctona en las márgenes. Además de mejorar la seguridad frente a inundaciones, la demolición de la presa contribuirá a la restauración ecológica del río Ibaizabal, favoreciendo la migración de especies acuáticas.

En 2026

La actuación requerirá una inversión de 140.000 euros y se prevé que las dos fases se acometan a lo largo de 11 semanas. El proyecto se enmarca en las directrices europeas y estatales que promueven la eliminación de obstáculos obsoletos en los cauces fluviales. URA continúa así su compromiso con la seguridad hídrica, la adaptación al cambio climático y la mejora de los ecosistemas fluviales.