Si se modifican los nombres, es necesario adaptar también las señales que indican cada carretera y desvío en la red viaria. De hecho, el departamento foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial comenzará este año a cambiar los carteles en el área metropolitana de Bilbao, un proceso que se prolongará también durante todo 2027 y terminará a principios de 2028.

Las actuaciones se van a organizar priorizando las carreteras más importantes del área metropolitana, en la que se encuentran situados todos los tramos de carretera afectados por el cambio de nomenclatura. La antigua A-8 y el corredor del Txorierri –actuales BI-10 y BI-30, respectivamente– conforman las principales actuaciones, que absorberán el 70% de la inversión total.

Así, en primer lugar se actuará en la señalética de estos dos viales. Luego se acometerá el trabajo en el resto de carreteras del área metropolitana y toda la red fuera de esta que se ve afectada por el cambio de nomenclatura, ya que en su señalización vertical actual contienen indicaciones de itinerarios con destino en las vías renombradas. Las sustituciones se llevará a cabo a través del contrato de Conservación, Mantenimiento y Operación de la red de alta capacidad, comenzando este mismo año y prolongándose hasta principios de 2028. En total, supondrá una inversión de 1,9 millones de euros.

Todos los trabajos se realizarán en horario nocturno, con el fin de garantizar la funcionalidad y la seguridad tanto de los usuarios de las carreteras como de los operarios que llevarán a cabo el proceso.

Siempre que sea posible por el estado de los carteles o señales existentes la actuación será mínima, cambiando las lamas o colocando placas de aluminio o pegatinas para minimizar los cortes de tráfico y reducir el coste de las actuaciones. Solo se cambiará el cartel completo si este no cumple la normativa o está claramente deteriorado. Sí se sustituirán todos los del corredor del Txorierri, para uniformizar las tonalidades de pintura y su reflectancia.