¿Qué ocurriría si pudiéramos abrir la puerta hacia un mundo de maravillas con solo cautivar nuestra imaginación y liberar nuestras mentes? DEIA ha podido disfrutar de esa sensación maravillosa adentrándose en el espectáculo Kurios, Gabinete de Curiosidades, del Circo del Sol, que se encuentra estos días en Sevilla, pero que en abril recalará en Barakaldo.

Un elenco de 50 artistas procedentes de 21 países, a los que suman hasta 120 personas son los integrantes de Kurios, que invitarán al público a escapar de la realidad y adentrarse en un mundo de extraordinaria imaginación bajo la Gran Carpa, que se instalará en el Recinto Ferial de Ansio en Barakaldo a partir del 8 de abril de 2026.

Desde 2013

Este evento marca el regreso de la Gran Carpa de Cirque du Soleil a Bizkaia desde 2013, cuando visitó Bilbao con el espectáculo Kooza, y en 2025 se cumplirán veinticinco años desde que la compañía trajo por primera vez su magia al País Vasco.

En esta ocasión Kurios revisita de forma asombrosa el estilo característico de Cirque du Soleil, combinando acrobacias espectaculares con un refrescante toque de poesía, arte y humor. Gabinete de Curiosidades es una alucinante evasión de la realidad que desvela un universo festivo de inspiración steampunk en el que lo inesperado acecha en cada esquina y donde la música sincroniza en cada número sin margen de improvisación para hacer hablar cada acrobacia a través del sonido. 

Laboratorio mecánico

Así, en Barakaldo la historia mágica de Kurios se adentrará en el laboratorio mecánico de un científico convencido de que existe un mundo oculto e invisible, un lugar donde aguardan las ideas más locas y los sueños más grandiosos. Una vez que el científico consigue abrir la puerta a este mundo de maravillas, el tiempo se detiene por completo y un elenco de personajes de otro mundo invade su gabinete de curiosidades, dando vida a sus creaciones improvisadas una a una.

 A medida que lo visible se vuelve invisible y las perspectivas se transforman, a lo largo de diez números que combinan la perfección más exigentes, la música como el lenguaje más preciso de cada acrobacia y la sensibilidad más exquisita de cada número que durante dos horas logran que la imaginación se apodere de la realidad.

La música

Con un protagonismo relevante la música sirve de hilo de conductor para ser el lenguaje que avisa unas veces del miedo, otras de la ilusión o la alegría de un payaso invisible. Así lo perciben dos de los siete músico de Kurios. Egoitz “Txibu” Gorbea de Plentzia y afincado en Urduliz, cuando las giras se lo permiten, es el jefe adjunto de sonido. Para Txibu “no existe la improvisación”. De él depende el rugido del león, los timbrazos de la puerta, el sonido de un salto mortal.

El primer recuerdo que tiene Txibu de su pasión por la música es de cuando tenía 13 años. Su tío tenía un amplificador y un día le puso Guns N’ Roses. A partir de ahí su afición por la música le hizo pasar por diferentes etapas, entre ellas su trabajo en la ópera en el Palacio Euskalduna y aunque estudió Química Medioambiental ahora su vida está en el Circo del Sol donde además comparte familia con su mujer Esti, jefa adjunta de vestuario y su hijo de dos años. Para Txibu “la complicidad con los cómicos es total. No hay lugar para la improvisación porque no hay segundas oportunidades”.

Para Bruno Esteban Pitarch, guitarrista y banyo, trabajar en el Circo del Sol ha sido “recoger los frutos de mucho trabajo invertido”. Nacido en Valencia Bruno estudió guitarra clásica y jazz en el Conservatorio Superior de Música del Liceo de Barcelona. A lo largo de su carrera profesional, Bruno ha grabado música de estudio y ha realizado giras con varios conocidos artistas españoles y latinoamericanos por Europa y Norteamérica, como Armando Manzanero, Mónica Naranjo y con el grupo Mocedades, con el que visitó México por primera vez en 2010.

Cuando Cirque du Soleil volvió en 2022, Bruno recibió una llamada de la audición para unirse a Kurius y comenzó su vida de gira, donde desarrolló su versatilidad tocando guitarras clásicas, electro, steel y banyo, interpretando estilos que van desde el swing, pop, rock y música internacional. 

Bruno sale de gira con Fabiola, que también trabaja en Kurius como parte del equipo de cocina, y su hijo de 8 años.

Una familia

Kurios es una gran familia donde los y las artistas comparten mucho más que espectáculo. Meses de gira muchas veces separados de familia y amigos y familias que se han formado en torno al circo donde se dan apoyo, cariño y ánimo. James González, equilibrista del número Rola Bola, lo sabe bien. De familia circense. Es consciente del riesgo de cada día pero para él “el público es el alma de un artista. Necesito mirarles y sentirles para ofrecerles mi espectáculo. Formar parte de este circo ha sido cumplir uno de mis sueños”. Por eso, aunque James sufrió un accidente en un número altura del que le quedan como recordatorio tres tornillos en el tobillo, sigue con las mismas ganas haciendo frente cada día al vértigo de su número.

120 minutos de espectáculo

Como él durante los 120 minutos de espectáculo los 50 artistas logran hacer fácil lo difícil, hasta que a veces el espectador puede creer que nacieron sobre una cuerda o un rulo hasta que una actuación vertiginosa nos encoge el estomago para recordarnos que no es magia, es trabajo. El trabajo concienzudo del circo.

Estrenada en Montreal en 2014, Kurios Gabinete de Curiosidades, ha hipnotizado a más de 6 millones de espectadores en 35 ciudades de todo el mundo con más de 3.000 representaciones a cargo de su elenco de 50 artistas. Bizkaia le espera. Será en abril en las campas de Ansio en Barakaldo.