Desde que el PNV denunció el fotomontaje de la piscina que publicaron los socialistas para burlarse del optimismo de Aitor Esteban sobre el nuevo estatus, el PSE no ha realizado ningún gesto para apaciguar esta polémica. Ni ha retirado esa imagen, ni su secretario general ha mediado en público o en privado para sosegar el clima. Presidencia del Gobierno español sí se puso en contacto con el PNV, cuyos votos necesita en el Congreso, y Pedro Sánchez apostó por mantener la "buena compañía" de los jeltzales en una respuesta parlamentaria en la que ciertamente no desautorizó en ningún momento a los socialistas vascos, pero sí regaló los oídos al PNV con buenas palabras. Eneko Andueza se ha pronunciado por primera vez sobre el asunto este viernes, aprovechando su participación en la marcha de UGT y CCOO por el 1º de Mayo en Bilbao, y lo ha hecho para arrojar más gasolina al fuego: cree que el PNV ha incurrido en una "exageración excesiva", no va a llamar al presidente del EBB para trasladarle ninguna disculpa, y desliza que el tuit es oportuno y está justificado porque, para el PSE, Esteban se había mostrado optimista sobre el nuevo estatus de autogobierno como cortina de humo para dar alguna buena noticia de cara a la galería tras el enredo de la reforma de los requisitos de euskera para acceder al empleo público.
Los socialistas vuelven a alimentar uno de estos episodios de tensión que realmente no llevan a ninguna parte, más allá de ocupar unos cuantos titulares y perjudicar en el fondo a ambos partidos, ya que estos choques dan argumentos a EH Bildu para que los acuse de juntarse con el único fin de compartir el poder. Y el episodio no lleva a ninguna parte porque el propio Andueza confió en que "las aguas vuelvan a su cauce" y descartó una ruptura de los acuerdos de gobierno que él no va a decretar, ni tampoco cree que lo haga el PNV. Por tanto, la apuesta de Andueza es dejar correr este asunto, aunque de manera contradictoria ha reabierto la herida.
"Ha sido una exageración excesiva”, dijo sobre el PNV. El tuit llegó tras una entrevista de Aitor Esteban en Euskadi Irratia donde constató que hay avances en el nuevo estatus y que la negociación sigue adelante, aunque no dio ningún dato sobre los contenidos pactados. "Lo importante es que el PNV decidió abandonar los consensos que tenía con el PSE, presentar una proposición de reforma de Ley del Empleo Público sin el PSE y emprender por libre una vía que no los va a llevar absolutamente a nada. Cuando se ve en un callejón sin salida, lo que ha intentado es una maniobra de despiste para que la gente no se dé cuenta del error tan grande que ha cometido. Por otra parte, en torno al nuevo estatuto estaba acordado un silencio y una discreción rota por el propio PNV. Eso ha hecho que los socialistas pongamos pie en pared y tengamos que denunciar que eso era una maniobra de distracción. Y cuando les hemos roto la estrategia es cuando se han enfadado", sostuvo. Recriminó al PNV que termine "rogando" la abstención a EH Bildu con el euskera, y le dijo que la "mejor solución es parar, reflexionar y, en su caso, que el PNV retroceda y retire la proposición de ley". Pidió que el debate se produzca con "sosiego", aunque lo cierto es que el PNV ha negociado al menos un año con el PSE, como mínimo desde el 14 de mayo de 2025. A su juicio, la reforma es una “amenaza” y “torpedo en la línea de flotación de los derechos laborales de miles de ciudadanos que no van a acceder a una OPE”.
Se remonta al mandato de Patxi López, con el PNV en la oposición
Andueza dejó caer que Sánchez no tiene otra cosa mejor que hacer que llamarlo para reprocharle un tuit, y descartó que él mismo tenga que llamar a Esteban para disculparse, con el argumento de que el PNV también lo ha llamado a él "bocazas" o "españolista" (el PNV siempre ha defendido que se ha pronunciado en respuesta a acusaciones de los propios socialistas o maniobras para impedir la transferencia íntegra del puerto de Pasaia para la que trabaja la consejera Ubarretxena). Pero también se remontó a la época del lehendakari socialista Patxi López ("no quiero recordar lo que le dijeron"), aunque en ese caso la gran diferencia es que los dos partidos estaban enfrentados y no eran socios, el PNV estaba en la oposición y fue desalojado pese a haber ganado las elecciones, y perdió Lehendakaritza tras un pacto PSE-PP que el propio López negó en campaña. Lo que sorprende ahora es que el tono suba tanto entre socios de gobierno en las principales instituciones de la CAV y Nafarroa, y que son aliados en Madrid. El uso de la inteligencia artificial, de hecho, sí es habitual en Madrid por parte del PP y Vox contra el socialista Pedro Sánchez.