Maruri-Jatabe sigue avanzando en su apuesta por impulsar un modelo de gestión sostenible de los residuos orgánicos. Por este motivo, el Ayuntamiento ha concluido recientemente los trabajos de mejora del área de compostaje municipal. En este sentido, se trata de un espacio que se puso en marcha hace cuatro años en el barrio de Ergoien y que cuenta con servicios como zona de compostaje y huertas lúdicas que están destinados a impulsar actividades lúdicas y formativas vinculadas con la agricultura, la sostenibilidad y el medio ambiente.
Para llevar a cabo esta actuación de mejora, el Consistorio jatabetarra ha destinado un presupuesto cercano a los 30.000 euros. Entre las actuaciones llevadas a cabo están la realización de nuevas soleras en hormigón, la construcción de dos nuevas huertas con tomas de agua y el tratamiento de la caseta de madera para alargar su vida útil. Además, se ha reforzado el mantenimiento anual del recinto con cortes periódicos de hierba y triturado de ramas, así como la retirada de compost sobrante.
Cabe señalar que esta actuación ha contado con una subvención de 25.000 euros del área de Medio Natural y Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia, y ha permitido mejorar la accesibilidad y el uso del espacio, de modo que se busca garantizar “un servicio más cómodo y eficiente” para todas las personas usuarias del konpostagune. Asimismo, los responsables municipales subrayan que se trata de un nuevo impulso dentro de la apuesta municipal “por la economía circular y por prácticas respetuosas con el medio ambiente que fomentan la reducción de residuos y el aprovechamiento de los recursos naturales”.
Sobre esta línea, cabe recordar que el espacio municipal inaugurado en 2022 se habilitó con el objetivo de ofrecer a la ciudadanía un espacio para el depósito de restos de poda a fin de evitar que muchos de estos residuos de vegetación se depositasen en los contenedores de basura del municipio. Al mismo tiempo, se apostó por un proyecto sostenible al transformar dichos residuos pudiesen ser utilizados como materia prima en los huertos lúdicos. Para ello, se habilitaron ocho parcelas, con una superficie aproximada de 20 metros cuadrados cada una, que estaban destinadas al autoconsumo para que los vecinos y vecinas pudiesen cultivar plantas de temporada, además de ofrecer formaciones sobre agricultura o mantenimiento de árboles frutales, entre otros aspectos.