El proyecto del bulevar de la ría, una de las actuaciones estratégicas más relevantes de los últimos años en el entorno metropolitano de Bilbao, continúa avanzando de forma progresiva y empieza a materializar la transformación del frente fluvial en un gran corredor peatonal y ciclista.

La reciente apertura del tramo entre Lamiako y Astrabudua ha permitido sumar un nuevo segmento al recorrido ya en servicio, reforzando la continuidad de un paseo concebido para cambiar la manera de moverse y relacionarse con la ría.

La infraestructura, impulsada por la Diputación Foral de Bizkaia, discurre por la margen derecha y conectará Bilbao, Erandio, Leioa y Getxo a través de un trazado llano y directo, diseñado para peatones y bicicletas, con espacios claramente diferenciados y una integración paisajística cuidada. El objetivo no es solo ofrecer una alternativa de movilidad sostenible, sino recuperar la ría como eje central de la vida urbana, en una línea similar a la transformación que supuso en su día Abandoibarra.

El bulevar se apoya en la reconversión de la antigua carretera BI-711 en un paseo de máxima anchura, que devuelve el protagonismo al peatón y al ciclista en un ámbito históricamente dominado por el tráfico rodado. Con cada tramo que entra en servicio, el proyecto gana funcionalidad y empieza a ser utilizado tanto para el ocio como para los desplazamientos cotidianos entre municipios ribereños.

Pieza clave

Una de las piezas clave de esta actuación será el puente móvil para peatones y ciclistas entre Erandio y Barakaldo, actualmente en fase de ejecución. La pasarela, concebida con un diseño singular y plenamente integrado en el entorno, permitirá mantener la navegación por la ría gracias a su sistema móvil y se convertirá en la primera infraestructura sobre la ría en Bizkaia de uso exclusivo no motorizado. Su puesta en servicio supondrá un salto cualitativo al conectar directamente la margen derecha con la izquierda y reforzar la cohesión territorial del área metropolitana.

El futuro puente que unirá Barakaldo y Erandio Miguel Acera

El proyecto fue presentado en 2022 como una apuesta firme por un nuevo modelo urbano y de movilidad. En aquel momento, el entonces diputado general Unai Rementeria subrayó su carácter transformador y su capacidad para extender el denominado efecto Bilbao a otros municipios ribereños, evitando que sigan dando la espalda a la ría. “Esto es más que construir un paseo; es una forma diferente de vivir y moverse, más saludable y sostenible”, señaló entonces.

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Además de su dimensión urbana, el bulevar se integra en una estrategia más amplia de conexiones metropolitanas que incluye otras grandes infraestructuras, como el futuro túnel subfluvial entre Artaza y Ballonti. En conjunto, estas actuaciones buscan articular de forma más eficiente un territorio en el que conviven municipios densamente poblados y con fuertes relaciones funcionales.

Con una población potencial beneficiaria cercana a los 600.000 habitantes, el bulevar de la ría se perfila como una infraestructura de uso diario, capaz de redefinir la movilidad de proximidad y de consolidar un nuevo paisaje urbano a lo largo del Nervión. Aunque las obras continúan y el proyecto aún no está completado, los tramos ya abiertos permiten vislumbrar un cambio profundo en la manera de recorrer, entender y disfrutar la ría en el corazón de Bizkaia.