Cuando los propósitos se simplifican: "Mi prioridad es cuidar de mi salud y cultivar la tranquilidad"
DEIA ha hablado con cuatro vizcainos de diferentes edades con la intención de conocer sus objetivos de cara a 2026
El Año Nuevo es sinónimo de nuevos comienzos y para muchas personas también de nuevos propósitos. Dejar de fumar, comer mejor, ir al gimnasio de manera constante o ser mejor persona son algunos de los más habituales. Aunque casi siempre se repiten año tras año, estos objetivos varían en función de la edad o las circunstancias personales. Con el objetivo de conocer cuáles son los propósitos de la sociedad vizcaina, DEIA ha hablado con cuatro personas de edades dispares con la intención de conocer cuáles son sus metas de cara a 2026.
Cuando se llega a una cierta edad y se consumen las principales etapas de la vida como independizarse o formar una familia, parece que las cosas se simplifican y por tanto los propósitos de año nuevo se reducen también a cuestiones más básicas, aunque no por ello menos importantes. Así lo creen David Cordero y Elena Gardiner, dos personas que, con la experiencia que la vida les ha dado, afrontan el Año Nuevo de otra manera.
David Cordero, biólogo: "Quiero seguir cuidándome, leer más y dedicarle más tiempo a mi pareja"
David Cordero (1965) hace tiempo que dejó atrás alguna de las etapas centrales de la vida, y ahora fija la mirada en otras cuestiones más livianas. En 2026 cumplirá 60 años y ya ve de cerca la edad de jubilación. "Mi prioridad es la salud y la tranquilidad. Quiero continuar con una vida activa en todos los sentidos y dedicarle más tiempo a mi pareja, ahora que estamos más cerca de la jubilación", asegura.
Desde la posición de quien ha vivido mucho, ahora se toma la vida de otra manera. "Después de tantos años de trabajo duro, en 2025 he aprendido a decir 'no' a los compromisos que no me apetecen y 'sí' al tiempo de calidad con familia y amigos", apunta. Sin embargo, reconoce que también se arrepiente de haber hecho ciertas cosas y de no haber hecho otras tantas. "A estas alturas, uno se arrepiente de unas cuantas cosas: disgustar a seres queridos, no usar bien el tiempo, preocuparse por situaciones que al final fueron nimiedades... Pero bueno, de todo se aprende", comenta.
La edad legal de jubilación subirá a 66 años y 10 meses a partir de 2026
De igual manera y aprendiendo de los errores, tiene muy claro lo que le gustaría poner en práctica. “Ahora que voy a cumplir los 60 y que considero que he vivido bastantes cosas, quiero pasar tiempo de calidad con los míos, no dedicarle demasiados pensamientos a cosas que no lo merecen y dedicar tiempo a cosas que realmente valgan la pena. Hoy estamos aquí y mañana quien sabe, hay que aprovechar cada minuto al máximo”, sentencia.
Elena Gardiner, jubilada: "Mi propósito para 2026 es ayudar a los que tengo cerca"
Cuando se ha pasado por todas las etapas de la vida y se transita por la vejez, los propósitos se simplifican. Se limitan a las cosas más básicas de la vida, pero a la vez a las más importantes. A 2026 Elena Gardiner (1943) "solo" le pide salud. Aunque no es un propósito por sí mismo, es lo necesario para lograr todos los objetivos. "A 2026 le pido salud para ayudar a los que tengo cerca, ya sea dentro o fuera de casa. Y sobre todo salud para mí, porque tengo intención de pelear contra todo lo que venga", asegura de manera contundente, sabiéndose una persona muy atenta y dispuesta para los demás.
Recién entrados en 2026, pero con el 2025 todavía muy cerca, Elena considera que, "con sus luces y sus sombras", el que dejamos atrás ha sido un buen año. "Yo soy muy positiva y creo que no hay que mirar hacia atrás, hay que tirar para delante. Quizás es porque soy muy aguerrida, pero siempre veo el vaso medio lleno", apunta. Preguntada por si se ha arrepiente de no haber hecho algo a lo largo de su vida, lo tiene claro. "Me gustaría haber trabajado fuera de casa, porque aunque me gusta mucho, al final la casa quema", asegura.
El trabajo doméstico no remunerado representa el 28,8% del PIB de Euskadi en 2023, un total de 26.856 millones
Una circunstancia que, sin embargo, le permitió dedicarse a sus hijos, de quienes se siente muy orgullosa. “Hemos pasado tiempos duros y difíciles, pero a pesar de ello mis hijos han pasado por la universidad y han podido ir al extranjero a estudiar idiomas. Gracias a ellos ahora tengo unos nietos maravillosos y para mí eso es un orgullo”, reconoce.
La vida le ha llevado por muchos caminos y con la experiencia que eso le ha dado, ahora lanza varios consejos a los más jóvenes de cara a este inicio de año. “Que sepan que nadie les va a solucionar nada, que tengan la cabeza sobre los hombros, que no se dejen influir por cosas negativas, que todo lo que hagan les va a traer algún bien y sobre todo que hagan cosas, que siembren porque luego lo recogerán”, sentencia.