El tiempo estable y frío de estos días dará paso a un cambio de escenario meteorológico en Bizkaia a partir de este viernes con la llegada de la borrasca atlántica Francis, que dejará lluvias y marcará el inicio de un episodio de bajada acusada de temperaturas que se intensificará de cara a los primeros días de la próxima semana.
El departamento de Seguridad del Gobierno vasco activará entre las 18.00 horas de este sábado y las 6.00 horas de este domingo un aviso amarillo por nieve en el interior de Euskadi. Este sábado la cota de nieve irá bajando desde los 1.000 metros en las horas centrales del día hasta situarse en torno a los 700 metros por la noche. Por otro lado, este domingo la cota de nieve estará en torno a los 500-600 metros durante la primera mitad del día.
Para este sábado, 3 de enero, la Agencia Vasca de Meteorología, Euskalmet señala que el cielo se mantendrá muy nuboso. "Precipitaciones débiles a moderadas durante la primera mitad del día; precipitaciones débiles durante la segunda mitad del día, ocasionales y dispersas por la noche. Viento flojo a moderado del nordeste, con rachas fuertes. Temperaturas mínimas en moderado descenso; se registrarán al final del día. Temperaturas máximas en ligero a moderado descenso", apuntan.
El domingo día 4 se alcanzarán temperaturas bajo cero, con menos un grado a partir de las 20.00 horas de la jornada. "Cielos nubosos con intervalos muy nubosos. Viento flojo a moderado del nordeste, con algunas rachas fuertes. Temperaturas en ligero a moderado descenso", apostillan.
Temperaturas bajo cero
De cara al inicio de la próxima semana, las previsiones apuntan a mínimas que podrían descender hasta los -1 grado, con temperaturas máximas que apenas rondarán los 6 y 7 grados, devolviendo un ambiente plenamente invernal.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) señala que, con la evolución de la borrasca Francis, existen probabilidades moderadas de nevadas en muchas zonas del interior de la Península durante los días 4 y 5 de enero, aunque en la mayoría de los casos estas probabilidades no superan el 50 %.
Ante este escenario, los meteorólogos insisten en la importancia de seguir la evolución de los pronósticos, ya que la trayectoria final de la borrasca y su interacción con masas de aire frío determinarán la intensidad del frío y la posible aparición de nieve en los próximos días.