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Luchador de Kick Boxing e instagramer

Mikel Sortino: “Ni soy psicólogo ni doy consejos profesionales, solo enseño lo que hago para mí mismo”

El deportista bilbaino presentará el día 16 en la capital vizcaina su proyecto ‘Psicología dura’, una serie de publicaciones con las que está logrando una gran notoriedad en redes sociales

Mikel Sortino: “Ni soy psicólogo ni doy consejos profesionales, solo enseño lo que hago para mí mismo”J. M. Martínez

A sus 29 años, Mikel Sortino acumula una sólida trayectoria deportiva de una década en el ámbito del kick boxing y los deportes de combate. Sin embargo, lo que ha catapultado a este bilbaino a superar los 100.000 seguidores en Instagram no han sido sus proezas sobre el cuadrilátero, sino una serie de publicaciones en las que invita a quienes le visitan virtualmente a cambiar su comportamiento y hacer frente a sus miedos. Sortino, que reivindica su capacidad para ayudar a personas pese a carecer de titulación como psicólogo, ha bautizado como Psicología dura este proyecto que presentará el próximo 16 de junio en Bilbao.

¿En qué consistirá la charla del próximo día 16?

Es una charla de algo más de dos horas que replicaré en las próxima semanas en Madrid y Barcelona. Va a centrarse en el comportamiento, la conducta y la naturaleza de estas para que la gente tenga herramientas para cambiar. Es mi marca personal, mi proyecto, aunque estaré con Miguel Saenz, psicólogo y osteópata, con el que he trabajado y está detrás de esta iniciativa.

Habla del comportamiento y es una idea recurrente en las píldoras de su ‘Psicología dura’, en las que viene a decir que eres como persona del modo en que te comportas.

Cien por cien. No hay otra cosa. Defino el comportamiento como la expresión fisiológica de tus sentimientos y pensamientos. Se retroalimentan entre sí y es un bucle del que cuesta salir. Esos sentimientos van a ser producto del siguiente comportamiento, que va a ser un calco del anterior.

¿Cuándo empieza a sentir esa necesidad de prestar apoyo anímico y psicológico a otras personas?

Soy una persona profunda en mi pensamiento. Estas ideas antes se quedaban en mi interior y después las he ido compartiendo con las personas a las que he impartido clases de artes marciales. El deporte de combate es duro y ha sido mi manera de desarrollar estas ideas. Yo en realidad soy un profesor de kick boxing, de muay thai, pero estaba ayudando a personas de otra forma. El punto clave fue que el año pasado un amigo intento quitarse la vida. Sobrevivió, pero quedó con movilidad reducida. Y sentí la necesidad de sacar esas herramientas para todas las personas, para que se puedan beneficiar, y no dejarlas en mi interior. Y ha sido una catapulta.

Sus píldoras psicológicas están siendo seguidas por muchas personas, aunque carece de formación académica en este campo.

Uno cuando no es autoridad, a veces no saca lo que tiene. Yo no tengo ningún título de psicólogo, sin embargo he comido mucha psicología, de libros de grandes pensadores, de crecimiento personal, manuales… No soy graduado, pero sé que tengo más psicología que muchos profesionales. He aplicado la psicología en mí, en la lucha y en el día a día de mi vida… Y además la aplico a otras personas y veo que tiene éxito. Yo no soy psicólogo, soy entrenador. Pero tengo relación con muchos psicólogos. No doy ningún consejo profesional. Tengo mi Psicología dura y enseño lo que yo hago. No voy de que soy capaz de sanar a nadie. Creo que la persona se sana en base a la creencia en otras personas. Cuando alguien acude a un profesional con título de psicólogo cree que eso va a ser lo que la sane, pero creo que las pone en inacción. No soy psicólogo, pero muchos profesionales del sector me están dando validación y piensan que puedo hacer este trabajo sin problema, sobre todo en una época en la que los coach e influencer están muy de moda y cualquiera puede darte consejos.

“He aplicado la psicología en mí. El deporte de combate es duro y ha sido mi manera de desarrollar estas ideas”

¿Por qué lo de ‘Psicología dura’?

Yo no iba a lanzar ningún proyecto, esto ha venido porque ha ido creciendo. Cuanto me metí en esto de las redes sociales, tenía mi canal como luchador, pero pensé en qué más podía ofrecer y dije: “Lo que tengo yo, psicología muy dura”. Y por eso lo puse, esa psicología que he ido construyendo para mí y que ahora ofrezco a los demás.

Lleva medio año con su cuenta de Instagram de ‘Psicología dura’ y ya tiene en torno a 111.000 seguidores. Está claro que ha sabido conectar con un público amplio.

Si, todo esto empezó en noviembre. Yo tenía mi cuenta de siempre como luchador, con unos 6.000 seguidores. Lo de la psicología dura ha sido el punto de inflexión. Tiene su truco. Yo he aprendido cómo hacerme viral, pero no quiero hacerme viral por cualquier motivo. No vas a ver bailes ni memes. Quiero que las personas entren en un nuevo nivel de conciencia en el que se den cuenta de que pueden cambiar y de que más que prisioneras de su entorno, son prisioneras de un comportamiento que creen que no pueden cambiar.

La fórmula del éxito es esa forma de dirigirse al público, llana, clara, sin lenguaje técnico.

Totalmente. Al principio quería demostrar que tengo cierta autoridad en el campo. Y dije: “Voy a hablar muy técnico para que la gente me valide”. Pero luego he visto que si conectas con las personas, es suficiente para hacerlas pensar. Cuanto más técnico me ponga, uno o dos psicólogos más confiarán en mí, pero luego mil personas van a decir: “No me ayudas”. Eso es lo que no quiero. Por eso he bajado a tierra mis reflexiones.

“Viví en mi casa el maltrato hacia mi madre, el abandono paterno... Eso fue lo que ha despertado mi voz interior”

Llegó a Bilbao con solo ocho años procedente de Venezuela y no tuvo precisamente una infancia fácil.

No, viví en mi casa el maltrato de mi padre hacia mi madre, luego también el abandono por parte paterna. Eso me llevó a asumir el papel de ese hombre ausente, ejercer de hermano mayor con mi hermano… Eso ha sido lo que ha despertado mi voz interior, esa raíz paternalista que muchas veces tengo con las personas… A veces peco de querer salvar a todo el mundo, de explicarles cosas a todos cuando yo soy el primero que tengo que aprender. También viví el bullying… No ha sido fácil, pero es un proceso que he normalizado.

Y ahora vive en Tailandia.

Sí, llevo allí unos diez meses. Fui exclusivamente para pelear, pero ahí surgió el tema de Psicología dura. El estado de consciencia te va diciendo cuál es el siguiente paso y así ha sido. Me dejo guiar por mi intuición mientras sigo haciendo planes.

¿Y qué le dice su intuición, que se va a quedar ahí o es solo una etapa?

Tengo que volver a finales de mes o principios de julio, tengo cosas pendientes a nivel de competición. Es un sitio ideal para emprender negocios, ya que con las redes sociales no tengo que estar presencialmente de forma obligatoria en ningún sitio. Es un país relativamente barato, el clima me gusta y además, he llamado la atención y me van a poner grandes peleas de muay thai. Ahora mismo es un país hecho para mí.