El Museo de la Minería pide protección para la batalla de Somorrostro
La pinacoteca considera ‘muy urgente’ la protección del escaso terreno histórico que queda de este suceso
La alta sensibilidad histórica y vivencial que aún está a flor de piel entre las generaciones que han sido testigos del desarrollo minero en Meatzaldea ha dejado en el paisaje y el paisanaje de la comarca un alto grado de responsabilidad social permanentemente enfrentado a la posibilidad de que el desarrollo pueda suponer un pérdida de la identidad minera. En este sentido, el Museo de la Minería del País Vasco ha solicitado a la Consejería de Cultura del Gobierno vasco la protección BIC como Paisaje Cultural del Campo de la Batalla de Somorrostro. “La necesidad de protección del escaso terreno histórico que queda es muy urgente”, argumentan desde el museo minero.
“El espacio que el museo insta a proteger abarca un área ubicada en torno al arroyo de la Bárcena, una superficie que ocupa 18-20 hectáreas, aproximadamente. Debe alcanzar, como mínimo, el paisaje alrededor de Murrieta de Abajo, Mortuero y Las Carreras, hasta San Pedro de Abanto y desde el Parque Tecnológico de Ezkerraldea hasta la carretera BI-734”, demarcan los promotores de la iniciativa conservacionista quienes detallan que la solicitud BIC para la protección y salvaguarda de este paisaje cultural ya se encuentra en manos del Gobierno vasco, “Bingen Zupiria visitó el pasado 26 de mayo el Museo de la Minería”, remarcan.
“El Campo de la Batalla de Somorrostro podría ser el primer sitio histórico protegido en el País Vasco”, detallan los promotores de la protección de este espacio singular en el que tuvo lugar uno de los episodios más representativos de la Guerra Carlista en Euskadi.
Paisaje Cultural
El Museo minero reclama que el Campo de la Batalla de Somorrostro (1874) es un paisaje cultural clave para entender uno de los episodios más importantes de la historia del País Vasco: las Guerras Carlistas. Su declaración como Bien de Interés Cultural “permitiría la pervivencia de la memoria y la conservación de un hecho histórico de importancia muy relevante para los vascos”.
La necesidad de protección es de carácter muy urgente, ya que corre el riesgo de pérdida absoluta debido al avance de las construcciones sin evaluaciones previas de tipo ambiental que se van ejecutando sobre este paisaje: Petronor, el Parque Tecnológico, la urbanización de Las Carreras o el Proyecto de variante de la carretera BI-734 en Abanto-Zierbena, contra el que ya se han presentado alegaciones este mismo mes de mayo. En su petición, el museo describe todos los acontecimientos históricos que componen su innegable valor histórico, cultural, ambiental y social y demanda que ya se han perdido importantes partes del hecho histórico, pero reivindica “lo que todavía podemos conservar”: edificios relacionados con el hecho histórico, zonas de montaña especialmente vinculadas con la batalla y una valiosísima cultura material e inmaterial de los vecinos que habitan estos paisajes. Asimismo, los técnicos autores de la investigación confirman que “tomando en consideración la presencia de trincheras carlistas, pudiera ser factible pensar en la posibilidad de preservar determinas zonas al objeto de generar un espacio para el conocimiento y puesta en valor de esta historia contemporánea.