La Supersur culmina el tendido de su primer puente sobre el Bolintxu

En una maniobra espectacular, que ha durado varios días, dos semiarcos abatidos poco a poco se han convertido en una sola pieza

13.05.2022 | 10:22
La Supersur culmina el tendido de su primer puente sobre el Bolintxu

Varios meses de preparativos, cálculos matemáticos, construcciones gigantes y un puzzle en vertical han culminado con el cierre del primer puente que se va a tender por encima del arroyo Bolintxu en la construcción de la segunda fase de la Variante Sur Metropolitana, conocida popularmente como Supersur. Un viaducto en dirección Gasteiz que junto con su gemelo en paralelo, el que va hacia Cantabrua, conectarán a través de 145 y 165 metros respectivamente, los túneles ya finalizados de Arnotegi y Seberetxe.

La maniobra para conseguir completar el arco que aguante el tablero por el que circularán los coches dio comienzo el pasado lunes y se desarrolló durante tres días. Esta mañana de viernes, el diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Imanol Pradales, ha presenciado con su equipo como han quedado ya unidas las dos piezas.

Montaje del primer puente en imágenes

bajarlo poco a poco para que se unan en el aire a 40 metros de altura sobre la vaguada por donde fluye el arroyo Bolintxu.
Tendido del primer puente sobre el Bolintxu. FOTO: Borja Guerrero

Minimizar daños

Una compleja maniobra de abatimiento por un lado y por otro que tiene como objetivo minimizar los daños al entorno natural de esta zona baja del Pagasarri.

Pedro Rivas director de obras de la sociedad foral Interbiak ha explicado esta mañana in situ el proceso de caída controlada por más de 130 sistemas y dispositivos de vigilancia. Primero, cada uno de los dos semiarcos se han desacoplado de las torres que han permitido su construcción y posicionamiento en vertical. Dos gatos hidráulicos especiales y de gran tamaño capaces de aguantar 1.500 toneladas han sido los que ha permitido separar la punta de cada pieza cinco metros de la torre. Después han entrado en acción por cada lado dos grandes torones o cordones compuestos por 66 cables de acero cada uno capaces de soportar 120 toneladas de peso.

El martes se procedió a dejar caer cada pieza como si se soltara hilo en una caña de pescar. En el proceso se efectuaron tres paradas para controlar el estado de la estructura y vigilar que las piezas no se desviaban del trayecto previsto. Rivas ha desvelado que "teníamos 18 centímetros de desvío máximo permitido y al final ha habido un desvío de tres centímetros, ha sido una operación exitosa", ha asegurado el ingeniero.

Punto culmen

El miércoles sobre las doce del mediodía se lograba que las ménsulas de una de las estructuras se colocara sobre la meseta de apoyo de la otra. Es decir, las pestañas que había en la cabecera de cada semiarco se depositaron una encima de otra produciéndose el acoplamiento final de las dos estructuras. Un proceso al milímetro que ha sido vigilado por los técnicos desde diez monitores ubicado en un centro de control que recibía en directo imágenes de drones y cámaras instaladas en las puntas de cada pieza.

El diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Imanol Pradales, ha puesto en valor todo el trabajo realizado por más de 80 profesionales durante estos días y ha destacado como han sido empresas e ingenierías vascas quienes ha ejecutado en su gran mayoría este proyecto.

Ha reconocido que "era una maniobra crítica" pero una vez superada con un primer puente (queda el segundo cuyo abatimiento se producirá en agosto) ha podido avanzar que "esta segunda fase de la Variante Sur Metropolitana se podrá abrir en el plazo de un año".

Todo el conjunto sostenedor está realizando estos días unos esfuerzos titánicos ya que además del peso del acero que compone la estructura se suma el hormigón con el que esta rellenado para dar consistencia a cada uno de los viaductos. Para crear cada tramo se han usado varias piezas o dovelas de acero (de 20 metros de largo cada una) cuyo interior va armado con varillas y posteriormente se ha rellenado con el mencionado hormigón.

Es decir, el viaducto pequeño el de 145 metros de longitud ya conformado, va a sumar cuando se termine 3.500 toneladas de peso, 2.500 del hormigón depositado en el interior más otras mil de la estructura de acero que lo alberga. Su hermano más largo, 165 metros, alcanzará las 4.000 toneladas al contar con doce dovelas en lugar de las diez del más corto.


El siguiente paso a partir del sábado una vez se conecten ambos semiarcos y se conviertan en una sola estructura es bloquear con varias decenas de barras las rótulas que han permitido el descenso para así asegurar la estabilidad y rigidez del conjunto.

Después vendrá la colocación del tablero sobre el arco ya soldado. Desde cada una de las laderas, dos grúas irán depositando las piezas hasta completar la base que posteriormente será asfaltada.

Todo este proceso se repetirá en agosto con el otro puente gemelo una vez concluya la colocación de las últimas dovelas, queda una en un lado y otras dos en la estructura de en frente.

El conjunto de la obra de esta segunda fase de la Variante Sur Metropolitana, la cual unirá el enlace de El Peñascal con la autopista AP 68 a la altura de Arrigorriaga, se encuentra en plazo y entrará en servicio en la primavera de 2023. Pradales ha asegurado que con "hoy comienza la cuenta atrás para poner en servicio la primera pieza de la futura gran variante de Bizkaia" en relación al túnel bajo la ría que complementará al puente de Rontegi  y que "será decisiva para la movilidad de la metrópoli", ha concluido.
 

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