La Diputación avanza en el proyecto para cubrir La Avanzada en Leioa

Encarga el proyecto constructivo para analizar si es posible prolongar 310 metros más la trinchera y las bocas de acceso

05.03.2020 | 01:29
El proyecto plantea cubrir los dos espacios de la trinchera que aún discurren a cielo abierto entre el túnel actual y la rotonda de la calle Euzko Gudariak. Foto: Pablo Viñas

Bilbao – La Diputación avanza en el proyecto para cubrir la carretera de La Avanzada a su paso por Leioa, multiplicando por dos el vial que discurre en túnel. La intención es revestir los 300 metros que actualmente discurren a cielo abierto en la zona más cercana a Getxo, entre la galería actual y las rotondas de Dendiarena y Etxebarrieta, además de noventa metros adicionales en cada una de las bocas de entrada. La obra, además, se aprovecharía para adaptar el paso subterráneo a la normativa de túneles, incorporando salidas de emergencia, cámaras de vigilancia y sistemas de detección y extinción de incendios.

Actualmente, la BI-637, más conocida como carretera de La Avanzada, discurre por Leioa de dos formas diferenciadas. Por una parte, en forma de túnel en la zona más cercana a Bilbao a lo largo de 310 metros, hasta la altura de la calle Etxebarrikoena. Desde aquí, y hasta la rotonda de la calle Euzko Gudariak, pasa a cielo abierto, suponiendo una barrera física entre ambas zonas del municipio, sobre todo para los peatones, y generando también molestias derivadas del impacto acústico producido por el ruido del tráfico. Un simple vistazo a la urbanización del entorno del tramo cubierto deja patente la situación: la trama urbana en las inmediaciones de la vía se ha desarrollado de forma más importante. Por otra parte, el túnel de La Avanzada es una infraestructura que data de la década de los 80 del siglo pasado y, a pesar de que ha sido objeto de diversas actuaciones de modernización en los últimos años, es necesario adecuar su estructura y sus instalaciones a los requisitos de seguridad establecidos en la normativa vigente hoy en día. La actuación forma parte además de una operación integral más amplia para mejorar el tráfico en la zona, que incluye también las obras de Kukularra, la reordenación en el entorno de la rotonda de Artaza o el túnel bajo la ría.

Por todo ello, la Diputación quiere buscar una solución que permita reducir el impacto acústico que el tráfico de la infraestructura genera en el entorno, así como eliminar el efecto barrera que generan las zonas a cielo abierto. La propuesta, según explica el propio ente foral en el documento para encargar el proyecto constructivo, debe ser "socialmente deseable, ambientalmente saludable, técnicamente posible, funcionalmente segura y adecuada, y económicamente rentable".

La institución foral acaba de sacar a licitación la redacción del proyecto constructivo, que deberá detallar la solución a adoptar para dar solución a las necesidades que se plantean en la zona y conocer así si es viable llevar a cabo este cubrimiento. Una vez sea encargado el trabajo, previsiblemente este año, la adjudicataria tendrá dos años para elaborar la propuesta, que tendrá un coste de cerca de dos millones de euros. Con toda esa documentación en la mano, y en caso de que el planteamiento inicial resultara viable y cumpliera todas las condiciones previas, todavía restará adjudicar las obras en sí, con lo que las máquinas no empezarían a trabajar en la zona antes de 2023.

Por el momento se desconoce cuánto tiempo se puede prolongar las obras, ni a cuánto ascenderá su coste, que son precisamente algunos de los aspectos que se establecerán en el proyecto constructivo. El anteproyecto de ampliación y adecuación del túnel de La Avanzada, redactado en 2008 y que no incluía las cubiertas de las bocas de la galería, preveía una inversión de 36 millones de euros.

Doble superficie cubierta La idea inicial que se propone es cubrir totalmente los dos huecos existentes entre el túnel actual y la rotonda que da acceso al barrio de Artatzagane y a la zona de Ondiz, junto al skate park, prolongando la zona cubierta, actualmente de 310 metros, otros 300 metros aproximadamente más, en dirección Getxo. Adicionalmente, también se planteará la posibilidad de cubrir en unos noventa metros ambas bocas, tanto la más próxima a Bilbao como la más cercana a Getxo. Con todo, el túnel pasará de los 310 metros existentes hoy en día a unos 800 metros.

Para cada uno de los casos se diseñarán propuestas diferentes, que todavía no están cerradas. Así, la zona entre las glorietas tendría un diseño similar al construido, mediante vigas prefabricadas o losas de hormigón que permitan el tránsito en la superficie. Está por comprobar si es posible apoyar estas nuevas vigas directamente en los muros existentes. Si no lo fuera, se tendrían que diseñar soluciones exentas que minimicen su afección a las aceras del entorno. Por el contrario, en las cubiertas de las bocas de entrada a las galerías se colocaría una estructura metálica, aunque se deberán tener en cuenta los materiales a utilizar, el peso que deberá soportar teniendo en cuenta la colocación de extractores de ventilación o la resistencia al viento.

El proyecto también aprovechará para inspeccionar la cubierta actualmente existente, por si hiciera falta un proyecto de reparación. En general, presenta un aspecto aceptable pero no se descarta que pudiera haber pérdida de recubrimiento u oxidaciones dado que algunas de las tuberías que pasan por la misma han sufrido fugas.

Las obras se deberían acometer en varias fases, ya que al tratarse de un túnel se deben ir adecuando las medidas de seguridad para este tipo de infraestructuras también durante la fase de construcción. Aunque todavía no están completamente definidas, en una primera fase se podrían habilitar las galerías de evacuación del túnel existente y la cubierta de la zona más cercana a Bilbao. En una segunda, se finalizarían las galerías de evacuación para el túnel completo, se acometería la cubierta de la otra boca y se establecerían diferentes sistemas de seguridad para la galería actual, como el alumbrado de emergencia, los sistemas de detección y extinción de incendios, o el circuito de cámaras. Finalmente, en una tercera fase, se finalizarán las cubiertas, se instalarán los sistemas de ventilación y alumbrado y se completarán en toda la galería los sistemas de seguridad.

Al detalle

Tráfico. La BI-637, conocida como la carretera de La Avanzada, soporta un tráfico de 130.000 vehículos al día, una de las intensidades medias más altas de todo el territorio. La puesta en marcha del túnel bajo la ría, entre la rotonda de Artaza y la de Ballonti, en Sestao, sacará 14.000 vehículos al día de esta carretera a partir de 2028.

La cifra

80

Técnicamente, el túnel de La Avanzada es una trinchera que se excavó en la década de los 80 para soterrar el tráfico rodado de la avenida Iparraguirre de Leioa y que se cubrió en parte. Anteriormente, existía una única calzada, de doble sentido de circulación.

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