Dos décadas de ‘sirenas’ en Sestao
EL sueño, el proyecto que un grupo de familias sestaoarras encabezadas por José Alfonso Díez formaron con el propósito de impulsar la práctica de la natación sincronizada en Sestao cumple 20 años. En 1999, justo a finales del pasado milenio, el Club Natación Sincro Sestao echaba a andar -a nadar mejor dicho- e iniciaba una singladura llena de ilusión y plagada de retos, puesto que, en aquella época, la natación sincronizada estaba, prácticamente, en pañales en Bizkaia y, por extensión, en Euskadi. De hecho, Sincro Sestao fue uno de los clubes pioneros en el País Vasco.
En mitad de esta situación, las primeras sirenas sestaoarras llegaron a través de los cursos de natación que se realizan en los polideportivos de la localidad. Era el cauce natural. Esas primeras niñas -los chicos no han dado el paso de sumergirse en la natación sincronizada en estos 20 años- se convirtieron en el modelo a seguir por otras. “Muchas niñas que han acabado en el club decidieron hacer sincro porque habían visto calentar y entrenar a nuestro club”, declara Txemi Rincón, presidente de Sincro Sestao desde hace ocho años. En los comienzos, captar nadadoras no era sencillo, pero no era, ni mucho menos, el único problema con el que tenían que lidiar en el club sestaoarra. Y es que, al ser una práctica deportiva poco desarrollada en Euskadi, ni siquiera había reglamento. “Había muchísimo trabajo por delante. Tuvimos que formalizar reglamentos porque no había casi estructura”, señala Marian Odriozola, otra de las personas que conforman este club. Ejemplo de esa carencia de estructura era el hecho de que en algunas competiciones se daba la paradoja de que había nadadoras que también ejercían de entrenadoras e, incluso, de juezas. “Vimos que había que entrar en la Federación de Natación para poner en valor la sincro y poder ir desarrollándola en Euskadi”, indica Rincón. Así lo hicieron y, poco a poco, este deporte ha ido creando unas bases, una estructura. “La natación sincronizada ha cambiado una barbaridad en estos 20 años y lo ha hecho para bien”, destaca Odriozola.
El Club Natación Sincro Sestao nació, creció y está madurando con una premisa muy clara: fomentar la natación sincronizada. “El objetivo de este club no es ganar, es fomentar este deporte sin excluir a nadie. Cogemos a todo el mundo”, indica Rincón. En este sentido, han fijado el cupo de nadadoras a entrenar cada temporada a cerca de medio centenar, ya que es la cifra que estiman idónea para ofrecer la mejor formación y atención posible a las nadadoras con los recursos que actualmente tiene el club. En esta temporada que está a punto de comenzar, el club contará con 18 nadadoras nuevas. Chicas que sentarán las bases futuras del club y que, como ha ocurrido en estas dos décadas, ojalá pasen algún día a ser entrenadoras. Porque la cadena no se detiene en este club que organizó el Campeonato Estatal de 2012. “Tuvimos que hacerlo en Barakaldo porque las instalaciones de Sestao no cumplían los requisitos de la federación. Ojalá algún día se cubran las piscinas de La Benedicta y podamos organizar un evento similar”, expresa Rincón. Sincro Sestao inicia una nueva temporada y lo hará con la misma ilusión pero con mucha más experiencia y más recursos que aquellos pioneros de 1999.