BILBAO - El PP de Bizkaia consumará en los próximos días su abandono de una tradición foralista vinculada al poderío económico de muchas de las grandes familias industriales de la Margen Derecha y Bilbao, para abrazar el nuevo aire de derecha, centralista y centralizada, que se respira por Madrid después de que llegaran vientos del sur tras las elecciones andaluzas. Históricos representantes de la formación, con años de tradición en las listas electorales, han sido apartados de la línea institucional para ser sustituidos por la nueva corriente que tiene la máxima expresión en el lenguaje y los pactos de Casado y cuyo apéndice en el territorio histórico, Amaia Fernández, quiere emular aquí, aunque ese apéndice casi resultó una premonición de lo que llegaba, antes de que Casado sucediera a Rajoy. La caída de Mariano Rajoy y el auge de una nueva derecha más escorada hacia la radicalidad y la confrontación que a la moderación, más preocupada por el poder que por la gobernación, tienen un efecto contagio del que Bizkaia no se libra. Las nuevas élites del PP serán las que den la cara en la batalla electoral.
El mayor exponente de lo que está ocurriendo en el partido se visualiza en Bilbao, una plaza en la que el Partido Popular ya perdió presencia en las anteriores elecciones pero que ahora, según los sondeos, se precipita aún más. Las encuestas no dan más de dos concejales a este partido que tras el último congreso se ha dispuesto a realizar una renovación total de sus cargos.
Con esta lectura y el cambio de tendencia, la pugna interna ha terminado por sacrificar a históricos militantes de la capital sin que se hayan guardado las formas e incluso sin comunicación entre los militantes de ambos sectores. “A nosotros no nos pueden achacar la bajada, las bajadas están teniendo lugar independientemente de nuestro trabajo que es mucho y muy bueno. Los nuevos serán los responsables de los futuros resultados”, coinciden los actuales concejales.
El cambio Luis Eguíluz, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, ha sido uno de los primeros afectados por la limpia de los nuevos dirigentes. Eguíluz se enteró hora y media antes de la presentación de la candidatura de Raquel González para encabezar la lista de Bilbao de que no contaban con él. El propio Alfonso Alonso se lo comunicó para evitar una sorpresa aún más agria. Y, ayer, todavía ninguno de los actuales dirigentes del partido se había comunicado con el resto de los concejales populares en el Ayuntamiento, algo que ha abierto aún más la brecha entre las diferentes corrientes del Partido Popular en Bizkaia.
Y eso a pesar de que entre los ediles la nueva lista sacrifica precisamenteh una de las concejalas más veteranas del partido y con más carisma, como es Beatriz Marcos, pero también a un edil como Óscar Fernández Monroy, muy relacionado con ciertos barrios de Bilbao.
El PP presenta hoy a las doce en la plaza de La Salve a la nueva candidata para el Ayuntamiento de Bilbao, una mujer respaldada por Alfonso Alonso, aires nuevos que soplarán en diferente dirección.