BILBAO. En un comunicado, los grupos vecinales han denunciado que "la situación es especial y requiere de una intervención integral, económica, social, educativa y urbanística" ya que, a día de hoy, "un plan especial de estas características no existe".
Las asociaciones rechazan "con contundencia" en su escrito conjunto "los mensajes mediáticos, declaraciones de responsables municipales y determinadas actuaciones policiales que contribuyen al señalamiento de determinados colectivos de la población y al fomento de la xenofobia".
En ese sentido, alertan sobre la proliferación de pintadas de carácter racista aparecidas en las últimas semanas en los barrios que se están extendiendo por toda la ciudad".
Desde su punto de vista, "la emergencia de estos hechos puede generar, como por desgracia ya hemos vivido en otros tiempos, actuaciones que ahonden en la división vecinal y la fractura social, aumentando los conflictos ya existentes".
Por ese motivo consideran "urgente que las instituciones públicas se responsabilicen de esta situación y dispongan las medidas necesarias para paralizar este tipo de mensajes, a través de iniciativas de sensibilización, campañas antirrumor, intervenciones en el ámbito educativo".
INUTILIDAD HISTORICA
Los colectivos vecinales entienden que "en el tratamiento de situaciones relacionadas con la seguridad, deben existir medidas de carácter policial" pero llaman la atención "sobre la inutilidad histórica que estos abordajes estrictamente punitivos han tenido a la hora de solucionar los problemas de los barrios".
En esa línea, propugnan "un nuevo modelo de actuación policial basado en la prevención y en la proximidad a la ciudadanía, el estricto respeto de los derechos humanos de todas las personas y el rechazo a actuaciones de discriminación por perfil racial".
Respecto a la conflictividad y los comportamientos delictivos, el comunicado considera una "emergencia social" el hecho de que en muchos de ellos estén involucrados "algunos grupos de menores y jóvenes que transitan por la zona con situaciones de desprotección, que no cuentan con recursos económicos, sociales ni habitacionales y que, en algunos casos, consumen determinadas drogas".
Los grupos vecinales consideran que en el caso de los menores, se genera una situación de "desatención por parte de la Diputación Foral de Bizkaia que legalmente tiene su tutela y, en el caso de jóvenes mayores de 18 años, tras su paso en muchos casos por recursos forales, terminan en la calle sin ningún tipo de alternativa de vivienda, formativa o laboral".
Los colectivos denuncian "a la Diputación Foral de Bizkaia, al Ayuntamiento de Bilbao y al Gobierno Vasco por generar esta situación de abandono que es el caldo de cultivo para el aumento de posibles comportamientos delictivos", por lo que reclaman que estas instituciones "asuman la responsabilidad que les corresponde a la hora de intervenir en estas situaciones".
Las asociaciones de los tres barrios reclaman un "aumento de los recursos socioeducativos para atender a los jóvenes, con la presencia de personal educador de calle, centros de día, intermediación para la formación y el empleo, vivienda, aportando alternativas e itinerarios de inclusión social efectivos" partiendo de que "se trata de una situación que trasciende a nuestra zona y requiere de un tratamiento global".
El comunicado conjunto, denuncian asimismo "la situación de pobreza, exclusión social y abandono institucional que sufren nuestros barrios y su población" porque "es en este contexto en el que se producen, en determinadas coyunturas, las situaciones de conflictividad social, el aumento de determinados comportamientos delictivos y el sentimiento de inseguridad en el vecindario".