BARRIKA. En Uribe Kosta se han encontrado hachas de mano o bifaces -una herramienta lítica prehistórica que servía para cortar, raspar y perforar otros materiales- de la última época del Paleolítico inferior que se utilizaron durante 350.000 años. También se han descubierto yacimientos del Paleolítico medio, como el de Aranbaltza, que albergan verdaderos tesoros prehistóricos y cuya excavación se prolonga ya seis campañas. Porque, más allá de ser una localidad de acantilados y playas salvajes, Barrika cuenta con un pasado prehistórico de un valor incalculable. Precisamente, de sacarlo a la luz y divulgarlo a toda la ciudadanía se encarga el vecino de la localidad Iñaki Líbano, integrante de Edestiaurre Arkeologia Elkartea, quien gracias al apoyo del Ayuntamiento de Barrika organizó ayer la primera jornada de Prehistoria de la localidad.
Para trasladar al público al pasado se recrearon mediante dos tipis, a modo de cabaña, los asentamientos prehistóricos de la zona. “El objetivo es dar a conocer, a través de una charla y demostraciones, cómo se trabajaba en la Prehistoria”, expuso Líbano.
Así, ante la atenta mirada de varias decenas de personas, -muchos de ellos niños asombrados con semejantes revelaciones-, que se congregaron en la plaza del ayuntamiento, Líbano comenzó describiendo qué es el sílex, sus características y para qué lo utilizaban en las diferentes etapas evolutivas de los homínidos, “desde el Paleolítico inferior, pasando por el medio y hasta el superior y Calcolítico”, según apuntó.
Toda una evolución de diferentes tecnologías que permitieron y dieron paso a la evolución. “En una hora de tiempo es difícil enseñarlo todo pero, especialmente, hemos querido hacer una demostración de talla con una técnica del Paleolítico inferior con elementos encontrados aquí en Uribe Kosta”, señaló Líbano.
Además, también hizo referencia a los elementos neandertales encontrados en la localidad. “Gracias al descubrimiento de Aranbaltza sabemos que los neandertales poblaron otros yacimientos descubiertos en Sopela, Plentzia o Getxo”, destacó. “El tipo de tecnología del Paleolítico medio neandertal es muy característica, por lo que es muy fácil encontrar piezas”, agregó. “No podemos es datar exactamente de que época son, ya que existieron en un período que abarca de entre 40.000 y 150.000 años atrás, aunque en las excavaciones que estamos llevando a cabo sí se están datando los sedimentos hallados”, matizó.
Sobre esta línea, además de una demostración de talla de sílex, donde verdaderamente Líbano sorprendió a los asistentes fue con la exhibición de encendido de fuego. “Aquí no valen trampas como las que utiliza Bear Grylls en su programa El último superviviente cuando utiliza un pedernal de magnesio para hacer fuego a 2.000 metros de altura”, bromeó.
Así, Líbano se recluyó en la cabaña y solicitó la ayuda de los participantes para crear un espacio oscuro donde poder prender una pequeña chispa. “Se necesita oscuridad”, afirmó. Sobre una concha llena de hoja de cardo desmigada junto a restos de paja, a través de la fricción de las lascas de sílex de Barrika y de mineral con óxido de hierro, además del impulso de su propio soplido, consiguió crear una flamante llama ante el aplauso del público. “El fuego era esencial para la vida”, subrayó Líbano.
TORNEO
Por otra parte, una vez descubierto cómo era la vida en la Prehistoria, los asistentes pudieron participar en el primer campeonato de lanzamiento de jabalina utilizando un propulsor. “Se trata de una especie de palanca que se hace con un palo a modo de propulsor y que permite incrementar la distancia a la que se lanza la jabalina”, detalló. Una vez conocida la técnica de lanzamiento, los niños disfrutaron disparando a la diana, hecha con una recreación de un bisonte.
Finalmente, con la satisfacción de la gran acogida que ha cosechado esta primera jornada, los organizadores ya piensan en lleva a cabo una la segunda edición. Para más adelante, “queremos traer a Barrika una manga del campeonato de Europa de lanzamiento con jabalina con propulsor”, concluyó Líbano.