Bilbao baraja levantar entre 880 y 1.370 viviendas en el solar liberado de Abando
Una de las tres propuestas urbanísticas propone construir cinco rascacielos de 30 plantas, igual que en Garellano
Bilbao - El Ayuntamiento de Bilbao baraja erigir entre 880 y 1.370 viviendas en el gran solar que se liberará con el soterramiento de la estación de Abando para llegada del Tren de Alta Velocidad (TAV).
Es el parque residencial que se concreta en las tres alternativas urbanísticas básicas contenidas en el documento Encajes de propuestas para el ámbito Abando Estación. Este informe forma parte de la documentación incluida en el concurso abierto la semana pasada por el Consistorio para concretar diferentes opciones de ordenación urbana del gran solar que medirá más de 90.000 metros cuadrados de superficie. Son tres opciones entre las que el Ayuntamiento tendrá que elegir una de ellas, para después desarrollarla más al detalle. El nuevo mapa de esta céntrica zona de oportunidad se incluirá en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana que actualmente se encuentra en redacción.
En los escenarios se detallan los edificios de uso ferroviario y su ubicación, el espacio verde y urbano que quedará, así como los bloques que albergarán viviendas, oficinas y equipamientos municipales. Tres opciones que aportan diferentes coeficientes de edificabilidad y por tanto distinto valor económico del suelo, un dato este último esencial para concretar las plusvalías necesarias para sufragar parte del coste de las obras de soterramiento de la estación.
En las tres alternativas son fijos varios elementos. El principal es el gran espacio urbano de algo más de 40.000 metros cuadrados que se quedará por encima de los dos niveles de andenes subterráneos y que equivale en superficie a la mitad del parque de Doña Casilda.
No cambian tampoco el edificio con el hall de acceso de los usuarios a los trenes, las nuevas oficinas de Adif y Renfe y el actual bloque esquinero que mira a la plaza Circular, el cual será el único espacio comercial de la operación. Asimismo, se mantienen los inmuebles industriales de la calle Particular del Norte, que se remodelarán en un futuro para usos municipales. También se prevé un equipamiento local con cuatro plantas de altura que ocupa un espacio bajo la actual cubierta de la estación. Un elemento arquitectónico característico que se quiere mantener, aunque no será posible en su integridad. Habrá que cortarlo para poder extender la calle Padre Lojendio hasta la calle Bailén. De igual manera, son fijas dos nuevas arterias urbanas para coches y peatones, las cuales ambas parten de la calle General Salazar hacia Bailén.
Los escenarios La ubicación y altura de los edificios residenciales y de oficinas marca las diferencias de las tres alternativas. La opción más conservadora prevé erigir 887 viviendas todas ellas distribuidas en ocho bloques que no superan las ocho alturas. En este escenario, el edificio más alto es uno de oficinas, de diez plantas, que se ubica al lado de la calle Bailén, y que se suma a otros dos previstos de uso terciario. Es el escenario que más se empasta en la trama urbana colindante, donde las viviendas no superan las cinco alturas, pero también el que menor valor del suelo arroja, 106 millones de euros.
El segundo escenario propone algo más de un millar de viviendas y los bloques empiezan a crecer para mantener la misma superficie de parques y plazas. Se plantean tres torres de 20 plantas, como las de Isozaki, que se levantan en la zona del cruce de Hurtado de Amézaga con General Salazar. Otros seis bloques residenciales, la mayoría de ocho alturas, y tres más para uso de oficinas cierran esta propuesta, que tiene un valor de repercusión del suelo de 129 millones de euros.
La última alternativa es la más pretenciosa y arriesgada. Se aumenta el coeficiente de habitabilidad a 2,36 y cinco rascacielos de cien metros de altura son el núcleo visible de la intervención. Cinco torres de 30 alturas, como la más alta levantada ya en Garellano, y que se complementan con los dos edificios de altura existentes en la cercanías, la torre del BBVA (20 plantas) y el edificio de viviendas de la calle José María Olavarri (13 pisos). A estos cinco colosos en la zona de Hurtado de Amézaga les acompañan pegados otros cuatro bloques horizontales de ocho pisos y dos inmuebles residenciales más. En total, se crean 1.370 viviendas. Los tres edificios para oficinas flanquean el acceso al edificio de entrada a la estación. Esta opción es la que de mayor rentabilidad económica aporta, 157 millones de euros.
La concreción urbanística el gran solar de Abando no puede demorarse. Hay razones financieras, ya que para poder ayudar a la construcción de la estación son necesarias las plusvalías que generen la venta de los terrenos. Pero también el tiempo apremia, porque quedarán libres más de 20.000 metros cuadrados de superficie con la finalización de la primera fase, prevista para el segundo trimestre de 2023, y para entonces ya se podrían construir los primeros bloques si se han hecho los deberes en toda la tramitación urbanística.
De hecho, ayer el portavoz de grupo municipal del PP, Luis Eguíluz, además de alabar el acuerdo conseguido, instó al alcalde “a iniciar el estudio para calcular las plusvalías de la urbanización”. Según dijo, es un compromiso adquirido por el equipo de gobierno tras haberse incorporado una enmienda del PP al dictamen final de los presupuestos de 2017. “Ahora toca ponerse manos a la obra y planificar las plusvalías de los terrenos que ayudarán a aminorar el coste de la obra”, añadió.